Microinteracciones optimistas

Ya os hemos hablado en otras ocasiones de microinteracciones, esos pequeños detalles en una interfaz de usuario que hacen que la experiencia de usuario mejore en un producto digital.

1*x6Av27i_C_Y939jDI1vS3Q
Captura de Audible. Foto de Igor Mandrigin

Hoy vamos a explicar una nueva tendencia en el diseño de productos digitales, el UI optimista y las microinteracciones optimistas.

UI optimista

Hasta ahora, cuando se diseñaba una interfaz de usuario, éste no recibía el feedback de la acción hasta que estaba acabada, ya que si se le daba al usuario feedback, éste creía que la acción se había terminado correctamente.

Debido al aumento del uso de dispositivos móviles y a la demanda por parte de los usuarios de interfaces cada vez más rápidas y que funcionen con fluidez, se ha creado lo que Igor Mandrigin ha denominado UI optimista, tal y como explica en este artículo.

Una UI optimista no esperan a que la operación termine para cambiar de estado, sino que muestra el paso completado (partiendo de datos falsos) antes de comprobar que la operación esté bien.

Así, dicho en frío, puede que no sea muy fácil de entender, por eso vamos a proponer un ejemplo de uso amplio: Facebook Messenger. En Facebook Messenger los mensajes aparecen como enviados, y, si devuelve algún error, aparecen entonces marcados con una señal roja con una exclamación y diciéndote que pulses sobre ellos para reenviarlos. El programa muestra un estado de finalización antes de que haya recibido el feedback de si se ha recibido o no el mensaje. Igor Mandrigin toma como ejemplo en su artículo el caso de  Messages, que es similar.

Microinteracciones optimistas

Como podréis imaginar, en un UI optimista las microinteracciones juegan un papel muy importante, especialmente en el intervalo entre que el usuario realiza la acción y recibe el feedback de si se ha llevado a cabo bien o mal, es decir, tanto para señalar que el mensaje se está enviando como que esa acción no se está produciendo.

1*lGIBhHTPCUuFl8LkSi3Ikg
Gif con el proceso en Messages. Captura de Igor Mandrigin

Igor explica en su artículo que a los usuarios todavía les cuesta acostumbrarse a este tipo de interfaces, por lo que las microinteracciones de progreso y de error son esenciales en este tipo de interfaces.

Pero también hay que saber manejar los errores en un interfaz optimista, porque como hemos señalado antes, los usuarios no están acostumbrados a ellos y creen que ya han realizado la acción cuando les aparece una pantalla similar a la de finalización.

Mandrigin afirma que diseñar los errores es importante, y que al diseñarlos hay que tener en cuenta principalmente estas dos cosas:

  • Prominencia: el error tiene que ser visible para el usuario, y que éste lo vea claramente, especialmente si es un proceso de carga de datos.
  • Causalidad: el usuario tiene que saber cuál es la acción que ha ocasionado el error. Cuando actualizamos la interfaz, la mente del usuario piensa que la acción está acabada, y en el caso de las interfaces optimistas no es así.

El manejo de errores es la clave de una interfaz optimista, y estas microinteracciones optimistas son básicas para conseguirlo. Así, para hacer un buen manejo de errores tenemos dos posibilidades: usar una ventana de error que bloquee la interfaz o hacer microinteracciones visibles que hagan visibles los errores. Desde el Estudio os recomendamos la segunda opción, ya que las microinteracciones mejoran las aplicaciones.

En Torresburriel Estudio te podemos ayudar a implementar procesos de mejora continua en tus productos digitales mediante una consultoría de acompañamiento. Contacta con nosotros, y cuéntanos tu proyecto. Te enviaremos una propuesta adaptada a tus necesidades y presupuesto.

Deja tu comentario

*