23 junio 2008

La verdad es que el tema de los cajeros automáticos da bastante de sí últimamente. El otro día, sacando dinero en un cajero, me fijé en un detalle que desde siempre había pasado desapercibido cuando iba a hacer uso de un cajero.

Pongo una foto y lo vemos mejor.

¿Anotación?

La cuestión es que la interfaz del cajero parece normal. Y de hecho lo es. Pero hay un detalle que en esta ocasión me llamó poderosamente la atención. Se trata del botón “Anotación”. Es el último de los tres botones de la parte derecha, que llevan asociados un color y una forma. Son los siguientes:

  • Borrar. Se asocia con el color amarillo y con una forma que simula una flecha hacia la izquierda
  • Cancelar. Se asocia con el color rojo y con una forma de aspa
  • Anotación. Se asocia con el color verde y con una circunferencia

Pues bien, si bien los dos primeros, borrar y cancelar, pueden tener su significación popular de una forma más o menos extendida, el tercero, por más que he preguntado a usuarios habituales de cajeros automáticos (enseñándoles la foto), sólo en dos ocasiones sabían lo que significaba y para lo que servía este botón. De esos dos usuarios (de un total de 10), ambos tienen conocimientos de desarrollo para entornos financieros y de operativa bancaria, con lo que entendí enseguida que conocieran el significado y la utilidad del botón.

Claro que no se trata aquí de extrapolar los resultados de una encuesta muy particular y muy de batalla, pero sí es cierto que quienes no poseían conocimientos del mundo financiero desde la parte de desarrollo o desde la parte operativa, se perdían el significado (y por tanto la funcionalidad) de ese botón etiquetado como “Anotación”.

Por no hablar del riesgo potencial de que un usuario pulse ese botón esperando un resultado diferente del que en realidad ofrece.

Para averiguar el significado de “Anotación” desde una perspectiva un poco ortodoxa, he seguido estos pasos:

  1. Consultar un diccionario financiero por el término Anotación
  2. Observar los resultados que devuelve: me da como respuesta el término “anotación en cuenta”
  3. Perderme con la definición: Sistema de representación de valores basado en registros contables, generalmente informatizados. Se prescinde así de los títulos físicos, de los valores impresos, que dejan su lugar a una simple anotación informatizada que facilita las transacciones (no es necesario el depósito de los títulos físicos, ni su traslado de un agente a otro). La mayoría de los mercados financieros modernos han prescindido de los títulos físicos y basan toda su operativa en las anotaciones en cuenta./ Forma de existencia del euro entre el 1 de enero de 1999 y el 1 de enero del año 2002.
  4. Llegar a la conclusión de que se trata de un concepto de evidente consumo interno, bien por profesionales de entornos bancarios, financieros, de gestión relacionada, o bien por profesionales de desarrollo para el sector. Y ello no incluye a los usuarios que acuden a un cajero automático a sacar dinero un día y a una hora en la que las entidades financieras no tienen abiertas sus oficinas.

Por ello, me parece que ese botón, su rótulo y su indescifrable símbolo asociado, y sobre todo su color verde, invitan a confundir al usuario que deposite su mirada en él.

¿Soluciones? Creo que evitar la misma jerarquía con los otros dos botones sería una solución aceptable, para no modificar el diseño del cajero, y por supuesto, no restar funcionalidad al mismo.

¿Cómo lo veis?

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Comentarios

  1. Es realmente curioso, buena vista!, algo que sin duda ha quedado anclado de la primera toma de requisitos.
    Supongo que el primer interlocutor que hubo para diseñar el interfaz del cajero automático tendría mayores conocimientos del sistema bancario que de usabilidad (principalmente porque el concepto distaba mucho del actual).
    Pero lo curioso es el hecho de que permanezca en el cajero, refleja el modo de actuar de las entidades bancarias y de otros negocios, las soluciones ya implantadas no son revisadas para verificar su validez actual. La sociedad cambia (cada día más rápido) y los usuarios nuevos, incluso los anteriores, solicitan soluciones más sencillas y actuales.
    Innovar no solo es crear sino renovar lo existente para dar la misma solución de un modo más efectivo

  2. Sugiero algo bien hecho desde el principio, como tiene que ser. Tipo esto:
    http://physicalinterface.com/view/that-design-is-money

  3. Pues a mi me resulta evidente, pero por el color verde.

    Es el botón de validar lo que has escrito con el teclado numérico. Supongo que si lo hubiera hecho un informático, hubiera puesto ENTER (o INTRO, si además de informático es un clásico 🙂 )

    Anotación significa eso: anota lo que he tecleado. Vamos, así lo entiendo yo. La verdad es que alguien discurrió mucho para el término. Y lo estoy diciendo en serio. Veo ahí interés en salirse del mundo informático (algo rarísimo y para bichos raros en el momento del nacimiento de los cajeros).Traducir ENTER al castellano (sin decir meter, introducir, entrada de datos, etc, algo que no suene a informático, sino cercano al usuario no es tan fácil. No lo han conseguido, cierto, pero lo han intentado.

    No obstante, y volviendo a la actualidad y al resultado conseguido, lo mejor de los cajeros, es que no hace falta saber nada… como lo que interesa es que funcione, no paran de salir ventanitas de “pulse el botón con el logo tal”. Es muuuuuy difícil perderse.

  4. […] con las operaciones del usuario con el kiosco, quienes sean asiduos a este blog recordarán el post Cajeros automáticos: botones, etiquetas y colores en el que hablaba de cómo a través de un rotulado poco o nada orientado al usuario final se […]

  5. Llego un poco tarde a la conversación, ¿pero qué decís del último botón, que no sirve para nada? O los que rodean al cero…

  6. Jejejeje, a mi me parece, de lo rematadamente mal diseñado que está, incluso entrañable 🙂 Gracias por el apunte, Gonzalo.

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