A través de Webéame he llegado a CSS3: text-overflow, que es una nota en la que se nos enseña cómo las nuevas implementaciones que traerá CSS3 son absolutamente geniales y, en mi opinión, acercan mucho la capa de diseño y desarrollo a la experiencia de usuario, pues simplifican cosas muy habituales y las hacen posible en la capa de presentación de forma transparente.
De ese modo, este ejemplo nos muestra cómo el navegador añadirá los tres puntos suspensivos cuando el texto no quepa en el espacio que se disponga para él. ¿A que es lo normal? Pues aún no lo tenemos disponible. Esperaremos a CSS3.