Lo primero que llama la atención de una empresa, y la primera imagen que se lleva siempre un consumidor es a través del logo. A pesar de que parece un elemento simple, y que en ocasiones se deja apartado, no se debe pasar por alto, ya que el logotipo nos va a acompañar en todos los elementos de la empresa, desde folletos o productos físicos hasta en nuestra web corporativa.

Hay una gran cantidad de elementos que pueden afectar a cómo las personas lo interpretan y qué asocian con nuestra empresa, desde los colores que usamos y cómo los utilizamos hasta su complejidad o simplicidad de diseño.

Características de un buen logo

Para poder hablar sobre qué debe tener un logo bien diseñado nos remitiremos a las características que describió Paul Rand, conocido como el padre del diseño gráfico tal y como lo conocemos hoy en día, como descripción del papel que tiene un logo.

  1. ¿Es distintivo?: Esto quiere decir que es único y diferente al resto. Debemos tratar de diferenciarnos de nuestros competidores y de otros logos, de no hacerlo es probable que los consumidores no nos recuerden o confundan nuestro logo con otro.
  2. ¿Es visible?: Con esta pregunta trata de decir que nuestro logo “llama la atención”, y todos los elementos del mismo se ven claramente. En este caso debemos tener en cuenta los distintos formatos, por ejemplo en blanco y negro, en los que puede aparecer nuestro logo, para que todos los elementos sean visibles en todo momento.
  3. ¿Es adaptable?: En ocasiones necesitamos que nuestro logo aparezca en distintos elementos, y la respuesta a esta pregunta será “sí” en caso de que nuestro logo funcione bien en los distintos formatos. No pensemos solo en elementos digitales como webs, apps o redes sociales, sino también en adaptaciones para carpetas, dossiers o incluso tazas o camisetas, cualquier elemento que sea susceptible de llevar nuestro logo.
  4. ¿Es memorable?: A la hora de diseñar un logo debemos tratar que este sea fácilmente recordado, además de que se asocie a nuestro producto o servicio inmediatamente.
  5. ¿Es universal?: Puede que esta sea una de las características más difíciles de cumplir. Un logo universal debe conseguir transmitir el mismo mensaje a una gran cantidad de personas, aquí entra la dificultad de las diferencias culturales, algo que debemos tener en cuenta también a la hora de diseñar nuestro logotipo. En otro post ya os dimos algunos consejos para diseños interculturales, y alguno de ellos también es aplicable a la hora de afrontar el diseño gráfico.
  6. ¿Es atemporal?: Para poder responder esta pregunta con un “sí” debemos tener en cuenta que si hacemos nuestro logo a la última moda, es probable que al cabo de un tiempo acabe pasando de moda. Es importante no apoyarse únicamente en modas, sino tratar que nuestro logotipo sea duradero en el tiempo y trascienda las modas. No hay ningún problema con cambiar el logo, pero si lo hacemos de manera habitual podemos generar confusión y que los consumidores nos acaben olvidando.
  7. Por último, y si las preguntas anteriores han sido respondidas con un “sí”, ¿Es simple?: Para Paul Rand este elemento era la clave. La simplicidad es lo que consigue que un logo perdure a lo largo del tiempo, y es el verdadero reto al que se enfrenta un diseñador gráfico, si consigue que las primeras seis preguntas tengan respuesta afirmativa, y le quitamos todo aquello que pueda resultar excesivo o que distraiga, habremos conseguido diseñar un buen logo.

Tendencias en 2022

  • Minimalismo: Durante los últimos años ya ha ido cogiendo fuerza y parece que esta tendencia no va a parar en el corto plazo. Esta tendencia consiste en simplificar al máximo posible los elementos, tratando de reducir la carga cognitiva. Esto debe hacerse con cuidado, ya que si reducimos en exceso los elementos que identifican nuestro logo es probable que no sea identificable, hay que saber equilibrar todos los elementos correctamente.
  • Logo animados: Con el aumento del mundo digital, los logos animados han ido ganando popularidad. Estos logotipos ayudan a ganar presencia y llamar la atención, además de poder usarlos en distintas plataformas.
  • Degradados: Junto con la fusión de colores, ayuda a dar una visión 3D de una versión de 2D del logotipo. Con el efecto degradado ayuda a dar movimiento y profundidad al logo.

Lee también:

Como hemos dicho anteriormente, lo importante es apoyar el diseño del logo en tendencias duraderas, pero si conseguimos que nuestro logotipo cumpla las 7 reglas de Paul Rand, y además lo adaptamos en tendencias actuales conseguiremos un logotipo identificable, simple y actual.

¿Quieres aprender sobre experiencia de usuario, usabilidad, arquitectura de la información o diseño de producto?

Conoce toda nuestra oferta de Cursos UX Online, en los que aprenderás todos los fundamentos que necesitas saber para tus proyectos de experiencia de usuario.


En Torresburriel Estudio podemos ayudarte en el proceso de investigación con usuarios, aplicando técnicas como las entrevistas personalizadas o la investigación etnográfica.