04 octubre 2022

La Arquitectura de la Información no es algo exclusivo de los productos digitales, sino que podemos encontrarla en otros ámbitos en los que tenemos que trabajar con abundante información. La arquitectura utiliza técnicas para registrar el contenido con el que estamos trabajando, incluso si se hace de forma inconsciente.

Cualquier conjunto de información tiene una mínima “arquitectura”, desde la forma en la que organizas tu armario, tus libros o, volviendo al mundo digital, los archivos de tu ordenador. 

Además, aunque no seamos conscientes, nos ayuda a aumentar la facilidad con la que se encuentra lo que estás buscando en el momento en que lo necesitas. (Ver también: 5 consejos para diseñar un producto digital con mucho contenido).

Volviendo a nuestro ámbito de trabajo, la Arquitectura de la Información consiste en crear una estructura adecuada para que la información llegue de forma correcta a las personas usuarias.

Errores frecuentes en la Arquitectura de la Información

Antes de empezar a diseñar una arquitectura de la información tenemos que tener en cuenta el contexto, a las personas usuarias del producto digital y el tipo de contenido con el que estamos trabajando.

Cuando diseñamos un producto digital, hay una serie de errores con los que tenemos que tener especial cuidado para no cometerlos.

Creación de taxonomías sesgadas

Si no preguntamos a las personas usuarias y un grupo de personas se une para definir cómo organizar la información de su propia organización, el resultado más probable es que el resultado esté sesgado. Y solo servirá para la parte de las personas usuarias que lo han creado.

Si no conocemos a las personas usuarias que utilizan un producto digital, los diseñadores UX que definan cómo organizar la información obtendrán un resultado sesgado, ya que estará basado en sus propios modelos mentales. Esto provocará que la información solo se adapte a la percepción de este grupo de personas y no a la del público objetivo.

Ver también:

El testeo de la Arquitectura de la Información es una técnica cualitativa, pero debemos basarnos en un análisis de las personas usuarias y realizar entrevistas para identificar los flujos de información.

No podemos pretender que las personas usuarias vayan a navegar y buscar las cosas de la misma forma en que nosotros lo haríamos. Debemos entenderlos para darles las opciones que necesitan.

Síndrome de la solución única 

No podemos pensar que las personas usuarias navegarán solo por las opciones del menú de navegación, y que no va a utilizar nada más. Las personas usuarias utilizan el buscador, saltan de contenido en contenido, buscan algo concreto… 

Es un gran error pensar que hay una forma única de navegar por un sitio web. Hay que hacer pruebas de usabilidad para entender los diferentes modelos mentales de las personas usuarias y diseñar diferentes flujos para completar una misma tarea.

No hay una forma única de navegar por un producto digital. La navegación tiene que ser intuitiva y natural, para que las personas usuarias encuentren aquello que están buscando en cada momento, por diferentes rutas.

Traducción de la estructura organizacional de la empresa en la Arquitectura de la Información

Este error se da principalmente cuando se desarrollan intranets, porque se diseñan reflejando la estructura de la empresa, siguiendo la jerarquía de los departamentos existentes. Esto conlleva que cada uno de estos departamentos se aísla, y se dificulta la comunicación y la colaboración entre ellos.

Cuando se diseñan intranets hay que buscar otras formas de trabajo que rompan los límites de los departamentos y permitan la optimización de los procesos, favoreciendo la innovación.

Dar por hecho que las personas usuarias van a pensar como nosotros

No podemos dar por sentado que las personas usuarias van a leer toda la información y todos los enlaces para decidir cuál es el próximo paso a seguir.

En el mundo digital, las personas usuarias no leemos, simplemente escaneamos la información. Entonces, necesitamos ver a simple vista aquello que estamos buscando, sin que suponga un esfuerzo cognitivo muy alto.

Si las personas usuarias no ven a primera vista aquello que están buscando o que necesitan para completar la tarea que desean, lo más probable es que salgan de nuestro producto digital y busquen la solución en otro en el que les resulte más fácil de utilizar.

Utilizar palabras técnicas 

Tampoco podemos pensar que los conceptos que son familiares para nosotros (porque trabajamos en este sector), lo serán para las personas usuarias. El vocabulario que utilicemos tiene que ser concreto y acorde con las necesidades de las personas usuarias.

Por ejemplo, si pensamos en un producto digital bancario, será mucho más fácil ofrecer la posibilidad de tener una casa que utilizar el lenguaje técnico, como crédito hipotecario. Para eso hay que utilizar un buen UX Writing, porque será mucho más fácil que encuentre la información que está buscando. (Ver también: Curso de Introducción a UX Writing de Platzi).

Un libro que me gusta mucho recomendar para entender a la perfección la importancia de la Arquitectura de la Información es Don’t make me think, de Steve Krug. Además, este libro utiliza en numerosas ocasiones a Amazon como ejemplo de un buen diseño, ya que a pesar de ser un sitio web muy grande y complejo, la interacción con la personas usuarias es intuitiva y usable

La Arquitectura de la Información es una parte clave de la UX, porque si existe un competidor que hace lo mismo que tú, y lo hace mucho más rápido, más fácil y mejor, las personas usuarias utilizarán ese producto digital, no el tuyo. 

Aprende las técnicas necesarias para convertir los objetivos de negocio en una estrategia de experiencia de usuario con la certificación internacional UX-PM Nivel 2: Ejecutar UX.

Planifica y coordina las actividades de UX en cada etapa del proyecto.

Consulta la información sobre el programa y próximas fechas en uxlearn.com


En Torresburriel Estudio podemos ayudarte en el proceso de investigación con usuarios, aplicando técnicas como las entrevistas personalizadas o la investigación etnográfica.