06 septiembre 2022

Seguro que os ha pasado de encontrar sitios web, apps, servicios que os parecieron verdaderamente imposibles de navegar. Y seguramente el resultado haya sido tanta frustración y dificultad en usarlos, que la decisión final es abandonar el producto digital, sin completar aquello por lo que estábamos navegando en la página. Esto se da porque el diseño no está centrado en el usuario.

Ya sabemos que esto ocurre cuando se diseñan productos que no siguen los principios de la experiencia de usuario.

Cuando se diseña una experiencia es fundamental no decepcionar a la persona usuaria y sus expectativas. En pocas palabras, nuestro deber es hacer que las interacciones, percepciones y emociones con el producto o servicio sean satisfactorias y placenteras.

De allí los 3 grandes pilares de la experiencia de usuario:

  • Hazlo simple pero significativo. La persona usuaria no quiere desperdiciar su preciado tiempo en un producto digital pobre. 
  • El usuario es el rey. Incorpora a las personas usuarias y sus necesidades en el centro de tu trabajo.
  • El traje hace al individuo. La estética también cuenta; el producto digital tiene que ser funcional y placentero.

No existe Experiencia de Usuario sin Investigación UX

Y no existe la Investigación UX sin usuarios. Diseñar una experiencia de usuario significa, en primer lugar, conocer a quién nos estamos dirigiendo.

El método más eficaz para entender a fondo las necesidades de los usuarios son las entrevistas y los cuestionarios, que nos permiten tener un feedback directo. Además es fundamental involucrar a los stakeholders, de los cuales obtendremos la información sobre los KPIs. Desde esas dos fases emergen los insights necesarios para diseñar un producto o servicio funcional y placentero.

Pero, volviendo a las personas usuarias, una vez que tenemos claro el público objetivo, es importante validar los perfiles a través de las User Personas. Es decir, aquellos perfiles inventados pero realistas y representativos de las diferentes audiencias de nuestra marca, producto o servicio. Gracias a ellos conseguimos delinear verdaderos Customer Journey, reconstruyendo todos los touch points (online y offline) recorridos por las personas usuarias para llegar a nuestro sitio y localizar los posibles obstáculos y oportunidades que aún no se han exploradas, con el objetivo de mejorar la experiencia.

¿De qué manera las personas usuarias disfrutan del producto o servicio?

En el momento en el que la persona usuaria llega al sitio web o la aplicación, nuestro deber es realizar los user flows, es decir, los recorridos de navegación que cumplen las personas para alcanzar su objetivo (comprar un producto, buscar una información, pedir asistencia…).

¿Cómo lo hacemos? Estructurando (y aquí debería entra en juego la colaboración con el equipo SEO) una arquitectura de la información capaz de favorecer la usabilidad. De esta manera ayudamos a los usuarios en la navegación y permitimos a los motores de búsqueda valorar la eficacia de las páginas que construyen el sitio. 

Después, con la definición de los wireframes tendremos la oportunidad de valorar si la solución que hemos diseñado responde a los objetivos de los usuarios y del negocio.

Transferir el alma de la marca al producto: diseñar la UI

Ha llegado el momento de “vestir” nuestro wireframe siguiendo las guías de la marca y del público de referencia. Teniendo en cuenta estos factores, podremos construir una buena UI, que además de jugar un rol fundamental en alcanzar los objetivos de negocio, también nos ayudará a conseguir una mejor experiencia para las personas usuarias. 

Para definir el lenguaje visual que adoptaremos sobre nuestro producto, diseñamos primero un moodboard, compuesta por fuentes, paletas de colores y algunos componentes atómicos de la interfaz.

Posteriormente, construimos la Design Library, que es una recopilación de todos los componentes y todos los assets (como los encabezados, los banners…) que compondrán las pantallas de nuestro producto y que nos permitirán mantener la coherencia y la continuidad dentro del ecosistema digital.

Paralelamente, se procede a la realización del prototipo interactivo que nos ayuda a simular el uso de la interfaz futura y a testear con usuarios reales, para asegurar una respuesta adecuada a los objetivos planteados.

Una vez que el prototipo está testeado y aprobado, se puede proceder con la implementación. Una última fase de testeo garantiza el correcto funcionamiento antes de proceder con el lanzamiento final del producto.

En definitiva, el objetivo final de crear productos centrados en el usuario es captar su atención de forma honesta, creando experiencias relevantes. 

El trabajo del perfil del UX Designer es fundamental para crear interfaces de éxito que sean intuitivas, placenteras y funcionales, pero sobre todo, centradas en las necesidades reales de las personas usuarias.

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