01 septiembre 2022

Empezamos por el inicio: la mayoría de los currículums son feos desde el punto de vista del layout, de la gráfica. Y esto a las personas que nos dedicamos al diseño no nos gusta. A menudo ocurre que intentamos ser más creativos, haciendo currículums diferentes, muchos más visuales y, a veces, se nos va de las manos…

Así que hoy vamos a dar algunos consejos sobre lo que se debe o no se debe meter en un currículum de diseño, siendo que a lo largo de los años hemos recibido y filtrado muchos.

Lo primero que se tiene que definir cuando se va hacer un currículum es “quién lo va a leer”. A partir de ahí, hay varios errores bastante comunes que habría que evitar que son:

No adaptar el CV al destinatario o al rol al cual se postula

Si el currículum lo lee alguien de recursos humanos, hay que tener en cuenta que su prioridad (al ser alguien que filtra muchos currículum todos los días) es encontrar rápidamente la información fundamental. Esa persona escanea para descartar o quedarse con el currículum recibido. Entonces, en este caso, es mejor hacer un currículum estándar, con un formato clásico, como el Europeo. Obviamente siempre teniendo en cuenta los detalles como la paginación, con una elección tipográfica más cuidada y también una presencia de colores y de elementos gráficos que puedan ser más interesantes. Lo importante es mantener una estructura estándar. 

Cuando el currículum lo tienes que enviar a una agencia de publicidad, a estudios de diseño, a otro designer, o a una empresa que está buscando expresamente un diseñador, entonces puedes mandarle un currículum más creativo, diferente, un poco más arriesgado.

Además del destinatario, hay que tener en cuenta el rol para el cual nos estamos presentando con nuestro currículum. No se trata de tener mil versiones de tu currículum, pero sí de tener en cuenta el  rol para el cual estamos postulando, para reforzar algunos aspectos y características más que otras.

Usar las barras de progreso 

No a las barras de progreso para clasificar las competencias y expresar cuánto sabes de un programa, de una lengua etc… Elimina el porcentaje, las estrellitas y la puntuación de tu currículum. ¿Por qué? Porque ese sistema, que se puso de moda cuando se empezaron a usar los currículum con infografías, representan una autovaloración no objetiva, ya que no existe un sistema uniforme de valoración en el caso, por ejemplo, de los programas usados en el mundo del diseño. Además, estas representaciones son muy difíciles de entender porque: ¿qué significa que sabes 5/5 en Figma?, ¿respecto a quién? ¿Y 3/7 en Sketch?

Fuente imagen: jrgsanta.com

Nuestra sugerencia es que listes simplemente los programas que sabes usar, y como añadido, si quieres, puedes representarlos visualmente con sus iconos. O, como mucho, que indiques el nivel (base, avanzado…) si quieres indicar cuánto conoces un software.

Y en el caso de los idiomas, al tener ya un sistema propio de valoración de su conocimiento, para poder explicar tu nivel sugerimos que uses los estándares: nativo, A1, A2, B1, etc.

Falta de coherencia gráfica en los iconos

Si usas iconos en tu CV, recuerda que tienen que tener coherencia gráfica entre ellos. No vale escoger iconos de diferentes sitios y no adaptarlos entre ellos y con el resto de tu currículum. 

No usar una buena fotografía 

Otro error común en los currículums es no usar una buena fotografía (si has decidido ponerla) y que no sea la misma que se usa en los social network profesionales.

Si no quieres hacer una pequeña inversión para sacarte una fotografía profesional para tu currículum, existen alternativas a no usar las fotografías. Por ejemplo, cuando el currículum es muy gráfico, se puede crear una ilustración en su lugar o puedes crear tu propio avatar, tu propia caricatura… etc. Al final y al cabo, ¡eres designer!

Abusar del texto

En un currículum hay que ser extremadamente sintéticos. El currículum tiene que ser sintético, mejor si consigues hacer entrar toda la información en un página.

Eso implica que a veces hay que agrupar información que nos gustaría contar de una en una. Por ejemplo, si has tenido muchas experiencias de trabajo, no hace falta contarlas todas de manera desglosada. Es mejor juntarlas bajo una descripción. Porque al final, lo importante no es contar cada singular experiencia. Lo fundamental es conseguir transmitir rápidamente lo que se ha hecho.

No tener en cuenta la jerarquía visual de la información

No distribuir de manera jerárquica la información es un error. Una buena jerarquía visual hace que quien lea el currículum primero lea el nombre, luego la profesión y luego los párrafos que siguen haciendo fácil encontrar lo que se necesita saber en un currículum.

No poner toda la información fundamental 

¿Qué escribir en el currículum y qué no podemos olvidar? Información de contacto; un nombre que sintetice tu perfil profesional (ejemplo Graphic Designer); experiencia profesional; formación académica y extracurricular; competencias técnicas y del sector; habilidades lingüísticas; competencias informáticas. 

No tener en cuenta los detalles

En un currículum hay muchos detalles. Hay que tenerlos en cuenta todos. Por ejemplo, un error común es el uso inapropiado de espacios blancos; los errores ortográficos… ¡Recuerda que es importante revisar también el nombre del propio archivo!

No conectar el currículum con tu portfolio 

La mejor manera de enseñar las propias competencias no es contarlas todas en un currículum de muchas páginas. La manera mejor es crear un portfolio y esto vale para cualquiera, tanto para perfiles junior como para los más experimentados. No enlazar el portfolio en el currículum es un grave error. Cuando hablamos de portfolio hablamos de un sitio web personal, un sitio de Behance o, incluso, crear un portfolio PDF que se pueda adjuntar. Sin duda, la forma que un perfil de diseño tiene para enseñar su talento a los desconocidos es su portfolio, que normalmente es la selección de sus mejores trabajos.

Si estás al principio de tu carrera, si eres un perfil muy junior y no tienes trabajos que enseñar, puedes usar los trabajos hechos durante los cursos de formación, en la universidad, en tu periodo de práctica… Y si no tienes bastante material, puedes disfrutar creando sample adrede para tu portfolio. Asegúrate de seleccionar pocas pero significativas piezas.

Lee también:

No elaborar una estrategia propia de personal branding

No elaborar tu estrategía de personal branding es otro error: elige una gráfica coherente con tu forma de ser como profesional y úsala para el currículum. Puedes añadir a tu currículum los colores de tu personal brand; o puedes insertar un pattern generado desde tu logo personal si lo tienes; se pueden hacer varias cosas para hacer atractivo un layout… 

No pedir feedback

Si tienes la suerte de conocer personas con tu mismo background profesional, sería un error no enseñarle tu currículum para pedirle un feedback. Puedes aprovechar para preguntar a tus compañeros que revisen tu currículum y te den su opinión. Una mirada externa puede aportar una visión diferente y hacernos notar algo que nosotros no estamos viendo.

Ver también: Designers freelance: errores comunes en principiantes

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