21 octubre 2021

Los sitios multilingües requieren de una atención especial para no cometer errores que puedan perjudicar al diseño, el SEO o la experiencia de usuario. Además, si no se realiza correctamente, la traducción de un sitio web puede tener repercusiones en el posicionamiento y la experiencia de usuario. 

Para afrontar la traducción de un producto tenemos que preparar el contexto y llevar a cabo una investigación de los usuarios para los cuales vamos a hacer la traducción. Si vamos a crear un sitio intercultural, debemos valorar si la mejor opción es hacer una traducción o una localización

Utilizar la misma URL para diferentes idiomas

Las formas más habituales de crear un sitio multilingüe es utilizando un plugin de traducción automática. WordPress, por ejemplo, dispone de muchos complementos de traducción. Sin embargo, la mayoría se limitan a traducir los textos de forma textual.

Las URLs de las páginas de los idiomas tienen que ser diferentes y fácilmente identificables. Algunas de las opciones para diferenciar las URLs son:

  • Utilizar dominios de nivel superior geográfico (ccTLD) diferentes. Estos dominios son los que se utilizan y reservan para un país concreto, y normalmente tienen una longitud de dos caracteres. Al utilizar esta opción habría que comprar diferentes dominios para cada uno de los idiomas en los que queremos traducir el sitio, lo que supone una inversión económica. Algunos ejemplos son .es, .fr, .ie o .it, que corresponden con España, Francia, Irlanda e Italia respectivamente.  
  • Utilizar diferentes subdominios. Un subdominio es una extensión del nombre del dominio y se utiliza para organizar diferentes secciones de una web de manera independiente. En esta opción cada idioma estaría en un subdominio diferente. Las URLs serían es.(dominio).com, fr.(dominio).com, ie.(dominio).com o it.(dominio).com.
  • Crear diferentes subdirectorios. Los subdirectorios son subcarpetas en el dominio principal. Esta forma consiste en crear cada versión de idioma de la página en un subdirectorio diferente. Esta opción, además, beneficia a la autoridad del dominio principal. Las URLs serían (dominio).com/es, (dominio).com/fr, (dominio).com/ie o (dominio).com/it.

Elegir la mejor opción dependerá del propósito de cada proyecto. Cada una de las opciones tiene unas ventajas diferentes. Por ejemplo, un dominio de nivel superior geográfico generará más confianza, un subdominio heredará de manera parcial la autoridad del dominio principal y un subdirectorio obtendrá una mejor asociación entre el dominio principal y los subdirectorios en términos de SEO.

Imágenes con textos 

Otro de los errores comunes que se pueden dar en los sitios multilingües son las imágenes con textos en la web. Unido al apartado anterior, si únicamente utilizamos una herramienta de traducción automática, está no será capaz de traducir o cambiar las imágenes que contengan texto.

En este caso, si una página va a ser traducida en algún momento, la mejor solución es utilizar imágenes neutras que podemos utilizar con diferentes idiomas. De esta forma si cambiamos el texto alternativo al idioma correspondiente, lo estaremos haciendo bien desde el punto de vista SEO.

Por otro lado, si en vez de una traducción estamos llevando a cabo una localización, este punto no tendrá tanta importancia, ya que la imagen general del producto cambiará para adaptarse a cada mercado concreto, y las imágenes serán diferentes.

No tener en cuenta el SEO al traducir el sitio web

Cuando traducimos un sitio web no podemos tener únicamente en cuenta el texto principal, sino que también hay que poner especial atención en otros contenidos que no son visibles para los usuarios.

La traducción SEO consiste, además de adaptar los contenidos de la web al mercado de destino, en seleccionar palabras clave y optimizar los enlaces, los textos de anclaje y las etiquetas HTML. En cuanto a las palabras clave, es muy probable que los términos que funcionan para un idioma no sean exactamente iguales para otro mercado, por lo que habrá que hacer el trabajo de investigación adecuado y elegir las palabras clave más adecuadas. 

No usar las etiquetas hreflang

Otro punto importante para facilitar la identificación a Google sobre en qué idioma está cada página es utilizar la etiqueta <hreflang>. Estás etiquetas son atributos de metadatos que podemos incorporar en el código de las páginas web para que Google entienda qué usuarios queremos que vean esa información según su localización geográfica. Sin una correcta implementación de las etiquetas hreflang, Google no podrá identificar qué página debe indexar y mostrar a los usuarios según su ubicación geográfica.

Los sitios multilingües son complejos, ya que los usuarios de cada idioma pueden tener diferentes necesidades. Tenemos que poner especial atención en los aspectos técnicos de la traducción, sin olvidar la importancia que tiene de cara a la experiencia de usuario.

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