02 junio 2021

Como bien dice Don Norman, el diseño del siglo XXI es construir productos y servicios que solucionen problemas, yendo más allá de lo estético.

Un buen diseño de un producto digital se fundamenta en una investigación para tomar decisiones. Primero se define el problema para poder plantear soluciones, y, después, se plantean otras cuestiones más estéticas, como los colores y las tipografías.

Cuando se diseña un producto se deben alcanzar los objetivos que se han planteado en un principio; la magia está en unir esos objetivos con las necesidades concretas que tienen los usuarios que lo van a utilizar, encontrando un punto medio entre ambas partes.

También hay que tener en cuenta que en el trabajo de diseño hay que colaborar con otros departamentos, ya que hay muchas especialidades que forman parte del proceso, como desarrolladores o especialistas en marketing. Es por esto que es imprescindible saber trabajar en equipo y de forma colaborativa.

El proceso de creación de un producto digital se compone de muchas etapas. Desde la definición del producto, pasando por la investigación del mismo, el análisis de usuarios, el diseño de interacción, la implementación del diseño, el lanzamiento y la creación de contenidos de calidad relacionados con el producto hasta las habilidades de comunicación para presentar nuevo producto digital.

Principios del diseño de producto

Una de las metodologías más utilizadas a la hora de definir el proceso para diseñar productos es el Design Thinking, que se puede resumir en los siguientes principios:

  • Entender. El primer paso imprescindible para diseñar un producto es descubrir y tener empatía con los usuarios para poder poner solución a sus problemas, entendiendo sus motivaciones. Para ello hay que conocer perfectamente a los usuarios finales, teniendo en cuenta sobre todo los datos cualitativos, además de los cuantitativos. 
  • Diseñar. Una vez que se ha recabado toda la información necesaria sobre los usuarios se debe evaluar, de forma que se puedan plantear las ideas concretas de diseño. En esta fase es muy interesante utilizar herramientas que estimulen la creatividad para conseguir hacer mejores diseños, que después se evaluarán.
  • Construir. Después de realizar los diseños hay que construir prototipos para poder realizar pruebas con ellos, e ir realizando mejoras graduales conforme se obtiene feedback sobre el producto. 
  • Mejorar. Por último, después de haber hecho pruebas con usuarios para testear el producto, se plantean las posibles mejoras que hemos identificado en esa investigación. 

Aunque pueda parecer un proceso muy sencillo, cada una de las partes que hemos mencionado se compone también de diferentes procesos que hay que seguir para que el diseño de productos sea válido y estemos seguros de las decisiones que hemos tomado.

Diseñar es recabar información, investigar  y construir cosas que satisfagan las necesidades y resuelvan los problemas de los usuarios. Lo que no es diseñar es hacer un producto bonito sin ninguna finalidad útil, sin que resuelva ningún problema. 

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