Los mapas de calor son gráficos que muestran las zonas calientes de una web. Es decir, dónde se han hecho más clics, por dónde se pasa más el puntero del ratón o hasta dónde hacen scroll los usuarios. Las zonas en las que se concentra más actividad se representan en rojo, con tonos cálidos, y en las que menos se utilizan colores azules y tonos fríos.

Esta herramienta nos ayuda a descubrir de primera mano cómo se comportan los clientes al utilizar nuestro producto. Analizando los resultados obtenidos con un mapa de calor, podemos evaluar la página actual y plantear mejoras que se adecuen a la forma de uso de los usuarios. De esta manera, tomaremos mejores decisiones sobre el diseño y las funcionalidades específicas. 

Utilidades de los mapas de calor

El uso de mapas de calor nos permite conocer cuestiones como las siguientes:

  • Las áreas con más clics: Mirando estos datos podemos averiguar si los botones que hemos determinado como Call to Action realmente se están llevando los clics que esperamos. Puede ocurrir que haya otros botones o elementos que se estén llevando toda la atención, por lo que deberíamos replantear la estrategia de CTA y revisar las jerarquías de la información. Esta herramienta es bastante fiable, porque nos permite visualizar dónde se hacen más clics, que es una acción con una finalidad, y no simplemente por dónde se pasa el ratón en la pantalla.
  • Saber cuánto scroll realiza un usuario: Así podemos saber si los usuarios navegan hasta el final de la página, o si se interrumpe en algún punto concreto. Sí muchos usuarios se bloquean en el mismo punto, puede ser un indicador para mejorar la navegación.
  • Detectar clics vacíos: Con este tipo de herramientas también podemos identificar si hay lugares del producto en los que los clientes hacen clic, pero sin embargo no obtienen resultado. Puede ser que existan elementos que confunden al usuario, por ejemplo, pueden esperar que en una fotografía haya un link o algún elemento se confunda con un botón.
  • Entender las diferencias entre dispositivos: De esta forma podemos entender cuáles son las diferencias de comportamiento si están utilizando el producto en un ordenador o en un móvil.

Una vez recogida la información que hemos obtenido con los mapas de calor, seremos capaces de tomar decisiones más informadas  sobre diferentes aspectos, como por ejemplo:

  • ¿Qué elementos son más visibles en el producto?
  • ¿Cuál es el mejor lugar para poner publicidad en el producto?
  • ¿ Existen fallos en el producto?

Al responder estas preguntas, obtendremos información que nos permitirá iterar nuestro producto y hacer que sea más útil y fácil de usar para los usuarios.

Es un método muy útil para conseguir entender el comportamiento de los usuarios y poder mejorar el producto basándonos en ellos. En el Estudio normalmente utilizamos HotJar, ya que además de hacer un análisis del comportamiento de los usuarios con los mapas de calor, también podemos obtener grabaciones de las sesiones y encuestas. 

No obstante, una última apreciación: si vas a grabar sesiones, asegúrate de hacerlo constar de manera expresa en la política de privacidad. Aunque estas herramientas anonimizan los datos de tus clientes, es necesario que lo hagas constar. Recuerda: la privacidad como valor es fundamental para mejorar la confianza de tus productos.

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