Debido a la situación que nos está tocando vivir, continuamente aparecen nuevas aplicaciones para facilitar y mejorar nuestras interacciones en el ámbito de la salud. Este ámbito es muy delicado, ya que hay que tener en cuenta muchos aspectos para conseguir crear una experiencia de usuario óptima, desde la accesibilidad e inclusividad  hasta la privacidad y la seguridad. 

Hemos encontrado una guía muy interesante de GOV.UK que trata las buenas prácticas que se deben tener en cuenta para desarrollar nuevas aplicaciones basadas en datos en el ámbito de la salud. Los temas que tratan son:

  • La ética.
  • La propuesta de valor.
  • La usabilidad y accesibilidad.
  • Garantía técnica.
  • Seguridad clínica.
  • La protección de datos.
  • Transparencia de datos. 
  • Ciberseguridad.
  • Regulación.
  • Interoperabilidad y estándares abiertos. 
  • Conseguir evidencias de que el producto es beneficioso.
  • Estrategia comercial.

En primer lugar hay que conocer perfectamente el marco de ética de datos para poder cumplir con todas sus obligaciones y respetar las leyes. En las aplicaciones relacionadas con el ámbito de la salud se manejan muchos datos confidenciales. Por ello, los usuarios deben conocer qué datos se utilizan y cómo se protege su privacidad y sus derechos.

En segundo lugar, hay que asegurarse de que el nuevo producto se diseña para conseguir un beneficio, tanto para los usuarios como para el proveedor de servicios de la salud. Cuando se esté definiendo la propuesta de valor se debe plantear el problema que existe, además de desarrollar cómo se va a encajar esta solución con los recursos que ya se utilizan.

Para diseñar este tipo de aplicaciones es clave utilizar la metodología del diseño centrado en el usuario, consiguiendo que tanto la experiencia del paciente como del personal sanitario mejore considerablemente. Se debe investigar a fondo para comprender las necesidades del usuario y adaptar la aplicación que se está construyendo.

Accesibilidad e inclusividad para toda la población

La usabilidad es un punto crítico en estas aplicaciones. Para poder implementar  exitosamente una nueva tecnología debe ser fácil de utilizar para todos sus usuarios, garantizando la accesibilidad e inclusividad prácticamente universales:  cuando hablamos de herramientas relacionadas con los servicios de la salud, el público al que van dirigidas es muy amplio y con multitud de casuísticas. 

Accesibilidad e inclusividad en el diseño de productos de salud basados en datos
Ha de garantizarse la accesibilidad

Se debe trabajar para disminuir las desigualdades que existen en el acceso a la sanidad, teniendo en cuenta tanto la brecha digital, la diversidad y la población envejecida, y diseñar para todos ellos. 

Otro punto importante para este tipo de aplicaciones es la garantía técnica. Las pruebas previas al lanzamiento son cruciales para asegurarse de que funciona correctamente y que cumple su propósito. Para verificar se pueden usar las pruebas de validación, las pruebas de verificación, de carga o de seguridad, entre otras.

Por supuesto, antes de poner la nueva aplicación en uso, hay que asegurarse de que el producto sea clínicamente seguro al 100%. La seguridad clínica es la prevención de lesiones al paciente como resultado de los procesos asistenciales. El desarrollo del producto debe considerar el concepto de la seguridad clínica durante su diseño y el lanzamiento, además de plantear un plan de gestión para saber cómo actuar si ocurre algún imprevisto que pueda causar alguna lesión.

Privacidad y transparencia en la gestión de datos

La protección de datos es uno de los aspectos con más peso a la hora de desarrollar este tipo de aplicaciones. Se debe desarrollar de qué forma el producto recopila, almacena y procesa la información de los usuarios para que sea segura y conforme a la ley que corresponde. 

Debe haber transparencia de datos y los usuarios tienen derecho a ser informados de cómo se recopila la información y qué uso se hace de ella. Hace unos días os contábamos los siete principios para diseñar para la privacidad. En plena era de la información estos conceptos, tanto la ética como la protección de datos son un pilar fundamental a la hora de construir un nuevo producto.

La Agencia Española de Protección de Datos nos recuerda que todas las personas tienen derecho a no ser objeto de decisiones individuales automatizadas si estas les afectan significativamente. Estas prácticas se dan de forma habitual en muchos sectores porque aumenta la eficiencia de los procesos, pero hace que sean menos transparentes y en ámbitos como la salud puede tener consecuencias graves para los usuarios.

La ciberseguridad es otro aspecto que también se debe tener en cuenta durante todo el proceso de diseño. Se tiene que asegurar que la información de los pacientes se va a mantener segura y se va a manejar de manera adecuada, evitando de esta manera cuantiosas multas.

El nuevo producto debe cumplir con todos los requisitos relacionados con la regulación pertinente. Se debe dedicar tiempo de la investigación a descubrir qué organismo va a regular el nuevo producto y de qué manera puede afectar a la gestión de los datos o incluso el Customer Journey. En esta fase es interesante buscar asesoramiento especializado o expertos en el campo para poder gestionar adecuadamente el aspecto legal.

Hay que asegurarse de que exista interoperabilidad de datos entre las diferentes tecnologías sanitarias para que la atención al cliente y el trabajo del personal sea mucho más satisfactorio y eficiente, permitiendo además conectarse con otras herramientas que puedan ofrecer un valor añadido. 

Antes de lanzar el nuevo producto hay que generar evidencia de que el producto tiene beneficios y demostrar que funciona para las condiciones que se han planteado, validando su efectividad.

Beneficios de apps de salud basadas en datos
Los productos basados en datos de salud han de probar sus beneficios

Por último, se debe definir una estrategia comercial en la que todas las partes involucradas con el nuevo producto, incluyendo a los usuarios, obtengan un beneficio del uso del nuevo producto, tal y como ya habíamos comentado anteriormente.

Al diseñar una aplicación de estas características hay que tener en cuenta muchos aspectos, como los legales, que en una aplicación dedicada al entretenimiento no son tan críticos, si no se trabaja con información sensible. Suponen un proceso de creación más complejo, pero los beneficios que pueden aportar a la población hace que merezca la pena invertir en ellas.

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