Uno de los grandes avances en materia de transporte es la electrificación del parque de vehículos. Nuevos modelos con mejores prestaciones y, sobre todo, con mayores autonomías han conseguido hacer que el interés haya crecido en los últimos años de manera prácticamente exponencial. 

El automóvil en general es uno de los sectores en los que la UX está más presente en toda la cadena de producción y suministro. Pero también tiene algo de diseño especulativo, ya que crear un vehículo es un proceso que lleva muchas horas de trabajo y, sobre todo, antelación: los vehículos que hoy están en nuestras carreteras se empezaron a concebir hace casi cuatro años

Con todo esto en mente, hagamos un repaso a algunas cuestiones que son importantes desde el punto de vista de la experiencia de usuario.

El precio como punto crítico

Actualmente el mayor reto que tienen por delante los fabricantes de vehículos es el precio. Esta es la principal preocupación constatada por usuarios en diferentes encuestas, llegando a ser hasta un 57% en la encuesta EVs y Sustainability de LeasePlan.

De hecho, en nuestro país, España, el 60% de los encuestados manifiestan que la razón que les impide la adquisición de un eléctrico está en el precio, seguido de lejos por la falta de puntos de recarga (42%) y la autonomía (39%).

En este punto, la UX tiene mucho que decir: reducir el período de valoración del usuario es fundamental, es decir, el tiempo en el que esa decisión se considera como rentable. Mostrar lo antes posible los beneficios y ventajas de un vehículo eléctrico en cuestiones como la seguridad en adelantamientos (todo el par motor está disponible sin importar la velocidad) o la reducción de consumo son cruciales a la hora de cambiar la posible percepción negativa del usuario al respecto de ese mayor coste. 

Infraestructuras: los puntos de recarga

Al igual que no hay un estándar único para los enchufes de pared (con situaciones que pueden llegar a convertirse en memes incluso), no hay tampoco un estándar único para los puntos de carga.

Estos son los conectores actualmente disponibles:

Modelos de enchufe de vehículos eléctricos disponibles.

Aunque puede llegar a crear confusiones, explicar cuál es el tipo de conector que utiliza un vehículo o si dispone de adaptadores puede ayudar a aquellas personas que viajan entre países o que se plantean realizar la compra de algún modelo importado o que no cuente con un conector estándar. 

Hay que tener en cuenta que estos conectores están estandarizados a nivel internacional, con lo que únicamente debería ser una preocupación si se importa un vehículo desde otra zona geográfica.

Reducir cargas cognitivas

Siendo una preocupación importante la disponibilidad de energía, podemos ayudar a reducir el esfuerzo cognitivo del período de recarga a los usuarios de una manera muy sencilla: una simple indicación del tiempo necesario para una carga típica, diferenciando además entre cargadores públicos y domésticos, permitirá al usuario saber si tiene la energía suficiente para su próximo trayecto. 

Otras cuestiones: conectividad

Aunque la gran revolución del automóvil en los últimos años ha sido su electrificación, no podemos dejar de lado otra que ha sido más silenciosa y transversal: la conectividad.

De hecho, en un reciente estudio de nuestros amigos de Bold Insight se citaba entre las 5 cuestiones clave a tener en cuenta por los fabricantes. La integración con el móvil va más allá de cuestiones relacionadas con el entretenimiento en el vehículo o incluso la instrumentación, a la que ya dedicamos un artículo a la UI de vehículos de alta gama.

Aspectos como el control de consumo o incluso el confort, son también buenos ejemplos de mejora de la experiencia de usuario a la hora de conducir su vehículo. Cada vez más vehículos crean aplicaciones para móviles en las que el usuario puede controlar funciones del vehículo de manera remota sin siquiera meter la llave en el contacto:

  1. Consultar el estado general del vehículo, con información de cuál será la próxima revisión de mantenimiento. 
  2. Configurar elementos de confort: programar la calefacción de manera remota en días fríos o poner en marcha el aire acondicionado un rato antes de ir al vehículo son opciones que, además, citan desde Bold Insight.

Esta mejora de la experiencia es una oportunidad de mejorar un producto físico como es el automóvil, adaptándolo a las necesidades del usuario y poniéndole en el centro durante todas las fases del diseño de producto.Todo ello, además, teniendo en cuenta que los vehículos contienen cada vez más tecnología dentro. Tanto es así que podemos considerar cualquier medio de transporte casi como una plataforma en sí misma.

Trabajamos proyectos de diseño de servicios y productos digitales en los que la investigación de usuarios es un elemento fundamental del proceso.