Mucho se ha escrito ya acerca de Agile y su relación con la experiencia de usuario. Sin embargo, pareciera que aún seguimos estancados en 2001, cuando se acuñó el concepto de “desarrollo ágil” y cuando las prácticas actuales de UX apenas comenzaban a ver la luz. 

Hemos aprendido mucho en las últimas dos décadas

Agile y UX pueden trabajar juntos; pero para lograr eso, es necesario replantear algunos conceptos erróneos sobre cómo juntamos ambas disciplinas. Necesitamos reemplazar los viejos hábitos disfuncionales con técnicas y procesos de última generación.

El desarrollo ágil se creó como una respuesta a la idea de que muchas veces los proyectos de desarrollo de productos digitales estaban fuera de curso. En los modelos de cascada se podía tardar meses o años en estructurar un proyecto (lo que requería costosos y largos documentos de planificación, en los que había que invertir tiempo y dinero), para luego descubrir que, una vez construido, el proyecto sería completamente diferente a lo esperado.

Tanto Agile como UX tienen como objetivos reducir el riesgo y aumentar el éxito del lanzamiento de un producto digital. Uno de los retos en un equipo de desarrollo es establecer un equilibrio entre velocidad y calidad. Es por ello que los equipos utilizan metodologías como Agile o Lean (de la que hablaremos próximamente) para definir tiempos y prioridades, lo que suele dar como resultado un producto final de más calidad y mejor gestión de proyectos.


Desde una perspectiva de UX, las mejores partes de Agile son:

  • Tener una comprensión compartida y detallada de lo que parece algo “hecho”.
  • Acelerar la iteración para comprender si estamos lejos del status “hecho”.
  • Los equipos pequeños con múltiples habilidades son más eficaces que los equipos grandes de una sola disciplina.
  • Mantener al equipo enfocado en decir “no” a cualquier cosa que no los acerque a algo “hecho”.

Una Experiencia de usuario reactiva se centra en reducir el proceso de UX, para que este quepa dentro de un sprint. Esto hace que todo lo que se desarrolle se sienta como algo apresurado e incompleto, centrándose sólo en hacer que el diseño se construya correctamente, asumiendo que la solución construida es la solución correcta y asumiendo también que el problema o la necesidad del usuario se ha comprendido bien.

Aquí es donde UX puede ayudar más a Agile.


La experiencia de usuario es más eficaz cuando esta se vuelve proactiva. La UX proactiva pone un gran énfasis en el trabajo fuera del sprint.

  • Establece lo que es algo “hecho” a partir de la obtención de una gran experiencia de usuario.
  • Asegura que todos tengan las habilidades necesarias para hacer el mejor trabajo posible.
  • Permite una visión clara sobre el proceso hacia algo “hecho”.

La diferencia más destacable que nos encontramos al utilizar una metodología ágil o una tradicional es que la primera es totalmente adaptativa, mientras que la segunda se basa en un pensamiento predictivo, de cascada. 

El modelo en cascada es un método de gestión estricto, fijado por guiones de trabajo, racional, secuencial, que planifica en detalle las actividades a seguir. En este caso, las pruebas con usuarios se llevan a cabo en las últimas fases del proyecto, lo que puede ser un gran problema si, por ejemplo, se ha tardado un largo periodo de tiempo en desarrollar el producto, y a la hora de testearlo ya está obsoleto.

En el caso de la metodología ágil, la implementación debe ser flexible y adaptarse a las necesidades del cliente y diseñador, permitiendo que se cruce información entre los diferentes proyectos a medida que vayamos ejecutando los trabajos. La clave está en que exista comunicación entre todos los departamentos involucrados, y que se esté listo para iterar en cualquier momento.

Hacer que Agile y UX funcionen juntos es posible, siempre y cuando que tengamos claro que:

  • Necesitaremos replantear nuestro pensamiento sobre Agile y UX, y
  • Necesitamos reemplazar viejos hábitos disfuncionales con técnicas y procesos de vanguardia.

Asienta las bases teóricas y las prácticas clave de UX para mejorar el proceso de diseño de productos digitales.

Entiende el enfoque del diseño centrado en el usuario y aplícalo en tus proyectos con la certificación internacional UX-PM Nivel 1: Adoptar UX.

¿Quieres más información? Visita UX Learn para conocer las fechas de las próximas convocatorias.


En Torresburriel Estudio trabajamos los procesos de diseño de producto digital para lograr los objetivos definidos junto con nuestros clientes.