23 febrero 2021

Aunque pueda parecer que los perfiles UX cada vez están más orientados a la parte visual, en realidad, hay muchas otras áreas involucradas en todos los proyectos y cada una requiere unas habilidades específicas.

Un UX Researcher necesita comprender a los usuarios para, posteriormente, comunicar las motivaciones y necesidades que tienen a los stakeholders y mejorar o crear un producto. Los diseñadores darán forma a todas estas necesidades, desde la parte visual, a la del propio producto, pasando por la interacción o incluso el texto

Como puedes inferir, dominar todas esas habilidades es prácticamente imposible, no ya por la parte formación sino por un gran problema que a todos nos afecta por igual: el tiempo. Por eso es importante que los equipos se equilibren y estén formados por perfiles heterogéneos y complementarios. 

En Userfocus plantearon un listado de 8 competencias que son críticas para que todos los equipos puedan dar lo mejor de sí y, sobre todo, para desarrollar las habilidades personales de cada uno de ellos. 

Estas habilidades son metodológicas y van más allá de las soft skills que tanto demandan hoy las empresas. Son conocimientos que se pueden aprender y desarrollar a través de la formación y la experiencia, convirtiéndose en verdaderas competencias profesionales.

Vamos a verlas una por una. 

Identificar las necesidades de los usuarios

Para esta competencia será necesario conocer técnicas que nos permitan conocer e identificar a los usuarios del producto, así como seleccionar cuál de todas las metodologías disponibles es la más adecuada para el proyecto.

Una correcta planificación de cómo serán las sesiones con los usuarios, mantener los registros ordenados y el análisis de todos los datos obtenidos de la manera correcta permitirá que el desarrollo del proyecto sea el correcto y adecuado para los usuarios.

Evaluar la usabilidad

Además de conocer los principios de usabilidad para detectar potenciales problemas que puedan afectar al producto, el conocimiento de las técnicas y saber cuál es la mejor a aplicar a cada proyecto serán las principales habilidades para estas competencias. 

Una gran capacidad analítica y de presentación de resultados permitirán también que el resto de equipos, esencialmente diseño, puedan beneficiarse de esta competencia. 

Arquitectura de la información

Conseguir organizar el flujo de información y hacerlo coherente para los usuarios es otra de las competencias con las que trabajamos en nuestro día a día. 

Conseguir etiquetar un nuevo comportamiento y que los usuarios lo asuman con naturalidad es una habilidad que será muy importante para el éxito de cualquier producto digital.

En esta competencia será fundamental conocer las bases del lenguaje, tanto para el etiquetado de comportamientos como para desarrollar el lenguaje del producto. En este punto la técnica del card sorting será más que crítica. 

Diseño de interacción

En esta competencia podemos encontrar ya elementos relacionados con UI y diseño, ya que serán necesarios conocimientos visuales de interfaz para tomar decisiones.

¿Qué decisiones? Desde el etiquetado de botones hasta cómo se comportarán las interacciones del usuario con el producto (por ejemplo, las transiciones entre pantallas cuando requieren un cálculo), pasando por otras cuestiones mucho más complejas como desarrollar las historias de usuario.

Diseño visual

Aunque muchas veces la experiencia de usuario se simplifique a esta parte del proceso, en realidad implica muchos otros factores y técnicas que hay que dominar. 

La primera y más importante de las habilidades que requiere esta competencia es conocer los principios básicos del diseño. Cuestiones como el contraste, alineación, repetición, proximidad o jerarquía han de conocerse y dominarse para poder aportar al producto no sólo un aspecto visual pulido.

A partir de aquí, la toma de decisiones en materia tipográfica, paletas de color o la cuadrícula a utilizar en función de todas las opciones disponibles a la vez que se mantienen los estilos de marca, serán las habilidades a trabajar. 

Diseño de contenidos

Esta competencia es cada vez más demandada y sobre ella ya hemos escrito en anteriores ocasiones. Para desarrollar esta competencia necesitarás dar forma a los contenidos desde el punto de vista del usuario y no desde el del producto, a la vez que se crea un elemento más de la marca: el tono de voz.

Conseguir crear textos que se adaptan a cada situación en la que se encuentra el usuario (web, producto, centros de ayuda, manuales) puede ser uno de los factores que contribuya al éxito o al fracaso de un producto o servicio, sobre todo si tenemos en cuenta que muchas veces los usuarios necesitan saber que hay alguien al otro lado.

Prototipado

Cada vez más cerca del diseño visual por las excelentes herramientas de prototipado de alta fidelidad que hay, no podemos obviar la utilidad de un buen wireframe

Para hacer buenos prototipos no sólo son útiles una serie de conocimientos visuales, sino también ajustar la fidelidad del prototipo a la fase en la que se encuentre el diseño, así como trasladar las ideas a interacciones o verdaderos procesos.

Y todo eso sin olvidar la necesidad de ser capaces de hacer prototipos en papel, dado que en muchas ocasiones nos permitirá realizar iteraciones en nuestros diseños de manera rápida. 

Y, por supuesto, liderazgo

Esta competencia puede estar a caballo entre las soft skills y las hard skills. Pero para para ser un buen líder en este mundo de la UX, no sólo hay que tener habilidades, sino también conocimientos. 

Un buen líder de equipo en un proyecto será capaz de planificar el mismo teniendo en cuenta los perfiles de los que dispone, organizándolos y distribuyéndolos en el tiempo según sea necesario. Además, debido a sus conocimientos y visión global podrá realizar aportaciones críticas a cada fase. 

Y, claro está, esta competencia implica otra serie de cuestiones como relacionarse con setakeholders y gestionar las expectativas de los clientes. 

Esto último podemos cambiarlo por evangelizar dentro de la organización sobre el valor de la UX, como paso previo a asumir el liderazgo en estas cuestiones.

Cómo aplicar todo esto a mi equipo de trabajo UX

Las posibilidades son infinitas. De hecho, lo ideal es que en lugar de recurrir a perfiles generalistas como los diseñadores unicornio que saben de todo, se cuente en el equipo con especialistas en cada una de las competencias descritas pero que tengan conocimientos del resto. Esto hará que la colaboración dentro del equipo sea más fluida y positiva, aportando todos los miembros sus puntos de vista razonados para que el proyecto llegue a buen término. Todo ello sin olvidar que la configuración del equipo puede hacerse de múltiples formas.

Trabajamos proyectos de diseño de servicios y productos digitales en los que la investigación de usuarios es un elemento fundamental del proceso.