07 agosto 2019

La leibilidad es la cualidad de un texto para ser comprendido y entendido por un lector. No es lo mismo que la legibilidad, aunque a veces se confundan los términos. 

Imagen de Free-Photos en Pixabay

UX Matters ha escrito un artículo sobre las fórmulas de leibilidad y si deben ser usadas o no. 

UX Matters nos cuenta que si has obtenido una puntuación de leibilidad de algo que has escrito has usado una fórmula de leibilidad. Éstas son fáciles de usar y te dan un número en respuesta. Pero ese número no es útil, si no es confiable, válido o de ayuda. 

Cómo funcionan las fórmulas de legibilidad

Las fórmulas de leibilidad cuentan algunas de las características de un texto, pone la cuenta en una fórmula matemática y te da un número que normalmente es el nivel de lectura o la edad de lectura. Este número predice cómo de fácil es para la gente leer el texto. 

Hay muchas fórmulas de leibilidad pero las más comunes son estas cinco:

  • Facilidad de lectura de Flesch: cuenta la longitud media de la frase y la media de sílabas por palabra, dando un número hasta 100, y pesan más las palabras largas que las frases largas.   
  • Flesch-Kincaid: cuenta la longitud media de la frase y la media de sílabas por palabra, da un nivel de lectura, y cuenta más las frases largas que las palabras largas. 
  • Índice SMOG: cuenta el porcentaje de palabras con tres o más sílabas.
  • Índice Gunning Fog: cuenta la media de la longitud de las frases y el porcentaje de palabras largas. 
  • Fórmula Dale-Chall: cuenta la media de la longitud de las frases y las palabras que están en una lista de palabras conocidas para estudiantes de cuarto curso. 

Como podéis ver la mayoría de las fórmulas de leibilidad se basan en la longitud de las frases y en el número de sílabas de las palabras, por lo que si quieres obtener una buena puntuación debes escribir con palabras cortas y frases cortas. 

¿Por qué no debes usar fórmulas de leibilidad?

Hay siete razones por las que no debes confiar en las fórmulas de leibilidad: 

  1. Las fórmulas de leibilidad no son confiables: diferentes fórmulas y programas para calcularlas normalmente se contradicen, por lo que no se puede confiar en ellas. Si coges el mismo texto y lo pasas por diferentes fórmulas te dan niveles de lectura diferentes cada una de ellas. Incluso si pasas la misma fórmula por dos programas diferentes también varía ya que no calculan igual la fórmula. 
  2. Las puntuaciones de leibilidad no son válidas: una buena puntuación en leibilidad normalmente se debe a que está escrita con frases y palabras cortas. Para que la puntuación fuera válida el programa debe de entender el texto, cosa que con un programa automático no es posible. 
  3. Las fórmulas de leibilidad no consideran el significado de las palabras: si coges dos frases con la misma longitud de sílabas de las palabras y una con palabras fáciles y otra con difíciles en casi todas las fórmulas darán ambas la misma puntuación. La única en la que variará ostensiblemente será en la Dale-Chall pero aún en esta no cuenta las diferencias de significado dentro de la misma palabra. 
  4. El nivel de lectura no significa nada para los adultos: un adulto puede tener mayor vocabulario que el que indica un determinado nivel de lectura, ya que los años y la vida le ha hecho aprender conceptos y palabras que no se dan en la escuela. 
  5. Las fórmulas de leibilidad asumen que estás midiendo párrafos de texto: todas las fórmulas de leibilidad asumen que estás midiendo párrafos de un texto, no frases sueltas con significado propio. Por lo que si lo que quieres medir es la leibilidad de un contenido de una web o una landing page no te servirá de mucho. 
  6. Revisar el texto para obtener una mejor puntuación pierde el enfoque: una puntuación pobre en una fórmula de leibilidad te dice que hay problemas en el texto, no dónde están los problemas exactamente. No puedes simplemente acortar las frases para obtener una mejor puntuación, debes mejorar la leibilidad del texto. 
  7. Las buenas puntuaciones no significan que tengas un contenido útil o usable: una buena puntuación en una fórmula no te dice si el contenido funciona para tu target de audiencia o si cumple las necesidades de tus usuarios. 

Las fórmulas de leibilidad no son baremos válidos desde el punto de vista de la usabilidad y la utilidad de los contenidos que es lo que nos interesa en nuestro trabajo. Por ello debemos evitar usarlas y en su lugar hacer un análisis experto de los textos y ver si esos textos están de acuerdo a los objetivos del producto digital y si los usuarios los entienden.

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