26 abril 2019

Hoy os traigo un vídeo de Nielsen Norman sobre los errores que cometemos en la organización de workshops de diseño.

Captura de un momento del vídeo

Como diseñadores de UX, diseñadores o product managers, la responsabilidad de facilitar los workshops recae sobre nosotros. Esto significa que tenemos que unir a la gente y que colaboren en un objetivo.

Los workshops pueden tener un gran éxito o ser una gran pérdida de tiempo. ¿Cuáles son los cinco errores más comunes cuando se organiza un workshop?

El primero y el más habitual son las expectaciones desalineadas de lo que va a salir del workshop. El problema es que todo el mundo tiene diferentes ideas de lo que estás intentando hacer. La solución es alinear antes y frecuentemente sobre cuáles son los objetivos. Antes de que se haga el workshop hay que decidir colaborativamente cuáles son los objetivos del workshop, y comunicarlos en la invitación y a los asistentes.

El segundo, la falta de restricciones. Nielsen Norman nos dice que un workshop es como un partido de fútbol, es ridículo decir en la vida real que no puedes usar las manos, pero es lo que hace el juego. Al igual en un workshop, podemos decir que todo el mundo no puede hablar, que estemos callados y que cada uno genere sus propias ideas.

Hay cuatro tipos de restricciones, la primera cómo vamos a enganchar, estas son cómo vamos a colaborar juntos y a hablar. Cuánto más nuevo sea tu equipo en los workshops, más tendrás que poner normas como no estar con tu teléfono o no interrumpir a otros. La segunda es el tiempo, se debe poner una duración para el workshop. La tercera es el artefacto, cualquier conversación en el workshop debe ser capturada. Y la última son los objetivos, ¿cuáles son los objetivos? ¿hacia qué es lo que estáis trabajando todos?

El tercer error más común de los workshops es tener prescrito un resultado antes de que el workshop haya tenido lugar. El problema aquí es la falta de research, es un entendimiento heredado o una asunción. La solución es conducir research y llevarlo al workshop. O reclutar usuarios y llevarlos a que participen en el workshop. Esto es especialmente importante para la gente que acude al workshop asumiendo que el resultado será una cosa predefinida.

El cuarto error es que los resultados no sean accionables. Puedes tener un workshop realmente productivo, feliz y excitante donde todo el mundo se quede con una sensación buena pero a menos que el resultado sea accionable para tu producto, no es productivo.

La solución es asignar gente que se encargue de lo que hay que hacer después de abandonar el workshop. Esto puede ser tomar fotos de los artefactos, tomar notas y enviar un correo con lo que hay que hacer y los elementos de acción asignados.

El quinto y último error es no necesitar un workshop. Esto es muy común y es porque a la gente le gusta usar y abusar de la idea de un workshop. Lo que sugiere Nielsen Norman es redefinir lo que es un workshop en el contexto de tu organización. Cuando necesitas uno frente a cuando se puede resolver con una reunión o un correo basta. Es más común de lo que pensamos esto.

Los workshops son una herramienta increíble. Pueden fomentar la colaboración, construir confianza mutua y conducir realmente una experiencia de una manera positiva. Tan pronto como inicies tu próximo workshop, échale un vistazo a estos cinco errores comunes.

Y con esto os dejo con el vídeo.

Vídeo

Trabajamos proyectos de diseño de servicios y productos digitales en los que la investigación de usuarios es un elemento fundamental del proceso.