19 julio 2018

Hace un tiempo se oye hablar de la economía colaborativa y de empresas como Airbnb, Uber o Glovo como su paradigma.

Cada vez más empresas externalizan servicios no esenciales para ahorrar costes. Foto de reynermedia

Podríamos definir la economía colaborativa como “una interacción entre dos o más sujetos, a través de medios digitalizados o no, que satisface una necesidad a una o más personas”, que es como la define Wikipedia en español.

En un artículo en el blog de Medium del Foro Económico Mundial, más conocido como el Foro de Davos por la ciudad suiza donde se celebra, April Rinne expone que en 2013 cuando ella preguntó si sabían lo que era la economía colaborativa, el 90% no sabía lo que era, un 5% lo confundía con el trueque y sólo un 5% lo sabía. Nos dice que era difícil encontrar alguien que hubiera usado Airbnb o Blablacar en 2013 y que Rinne creó el grupo de trabajo de Economía Colaborativa del Foro Económico Mundial.

Rinne nos dice que actualmente no es lo mismo, ya que la economía colaborativa y la gig economy, con la cual se confunde nos dice ella, están aquí para quedarse. Rinne dice que Uber por ejemplo no es economía colaborativa, ya que en su mayoría son conductores que hacen de chóferes a tiempo completo, no que ofertan su coche en los ratos que le sobran o pueden.

Rinne diferencia entre economía colaborativa, economía compartida y gig economy:

  • Economía colaborativa: se centra en compartir bienes infrautilizados para monetizarlos o no.
  • Economía compartida: se centra en formas colaborativas de consumo, producción, financiación y aprendizaje.
  • Gig economy: aquella que regula su fuerza de trabajo y los ingresos que genera según gigs, es decir tareas o proyectos para los que se contrata al trabajador.

Estos tres conceptos están relacionados pero no necesariamente son lo mismo como podéis comprobar por la explicación de Rinne. Rinne para acabar apunta que en China para 2020 la economía colaborativa será el 10% del PIB del país.

Economía gig

La gig economy o economía del gig (como se podría traducir), es la economía que se basa en pequeños trabajos (llamados en inglés gig) por los cuales se contrata a alguien, se le paga y ahí finaliza la relación laboral, un trabajo temporal de los de toda la vida.

El concepto de gig economy, viene a partir del crecimiento del trabajo temporal y la progresiva pérdida de empleos fijos, lo cual crea una economía que cada vez va más en función de la demanda de trabajo (actividad productiva) y menos en función de los trabajadores (mano de obra). Lo cual hace que aumenten los trabajos pequeños de tiempo limitado, los gig como se denominan en inglés.

Lo cual aumentado por el uso de cada vez menos empleados, por el uso de la inteligencia artificial y el machine learning, da lugar a la economía gig, o gig economy.

The Economist ha escrito un artículo en Medium con una distopía de una empresa en una gig economy en 2029 donde imaginan como será una economía donde todo el mundo sea autónomo y no haya trabajo asalariado estable tal y como lo conocemos ahora y prevalezca la gig economy.

¿Qué puede aportar la UX a la economía colaborativa y a la gig economy?

La experiencia de usuario como disciplina puede aportar muchas experiencias muy válidas para la economía colaborativa y la gig economy.

Os voy a citar algunos ejemplos donde la experiencia de usuario puede servir a la economía colaborativa y la gig economy:

  • Diseño para situaciones extremas, situaciones de estrés o de baja atención: en sectores como la logística, el reparto de comida o los viajes compartidos es normal que haya situaciones extremas, de estrés o de baja atención por parte de los usuarios, por lo que la experiencia de usuario puede ayudar a mejorar los productos digitales que se usan teniendo en cuenta las herramientas de diseño para esas situaciones mejorando la experiencia de todos los implicados.
  • Diseño de dashboards: la experiencia de usuario puede ayudar a diseñar dashboards para que sea más simple y fácil tanto para la empresas como para sus colaboradores tener un seguimiento de la actividad que realizan.
  • Diseño de productos digitales basados en las necesidades de los usuarios: la gig economy se basa en muchos proyectos pequeños aquí y allá, lo cual necesita una vía de contacto fácil, rápida y sencilla para que te lleguen los clientes y un pequeño estudio de investigación para mejorar tanto las formas como el público al que te diriges, ahí tanto la investigación de usuarios, como la realización de tareas que el freelance quiera que sus usuarios realicen.
  • Investigación permanente y procesos de mejora continua: la experiencia de usuario puede aportar una experiencia larga en el uso de la investigación permanente y procesos de mejora continua que nos ayuden tanto a detectar cambios en los patrones de consumo o en los perfiles de usuario como a adoptar una estrategia de mejora continua que ayude a adoptar esos cambios de la manera más rápida y eficaz posible dentro de la empresa.
  • Análisis de patrones de uso en tiempo real procedentes de diversas fuentes: para que el punto anterior sea posible y viable es necesario que haya un análisis de los patrones de uso en tiempo real, que nos ayude a diseñar algoritmos que reaccionen ante los cambios en el entorno. Allí entre el diseño de UX para inteligencia artificial y el factor humano que detecte esos cambios y reaccione ante ellos lo más rápido posible.

La economía colaborativa y la gig economy está para quedarse y asistiremos a una progresiva adopción de ella. Os recomiendo leer el relato de The Economist que os puede servir de ayuda para imaginar una empresa en una economía dominada por este tipo de relaciones de trabajo.

Desde el Estudio creemos que la UX puede aportar muchos valores tanto a la economía colaborativa como a la gig economy, ya que nuestra disciplina al tener una gran base humanística, da solución a muchas de las problemáticas sociales que se están planteando actualmente.

En Torresburriel Estudio desarrollamos las capacidades técnicas de tu equipo en temas de usabilidad, experiencia de usuario y diseño de producto a través de nuestros cursos online y presenciales.