25 octubre 2017

En el sector donde nos movemos, el de la experiencia de usuario, resulta de gran importancia incorporar a los perfiles de diseño front-end en el equipo de trabajo, de manera que consigamos trabajar lo más alineados posible. Nuestro trabajo está directamente relacionado con el de diseño visual, por lo que si conseguimos trabajar de manera conjunta conseguiremos un resultado final mucho más ajustado a las expectativas y necesidades del cliente.

Perfiles de diseño
Imagen de Adaptive Path

Para un mejor funcionamiento de los equipos de trabajo, es fundamental incorporar estos perfiles en las fases más tempranas del proyecto, de forma que todos los miembros del equipo se sientan involucrados en la solución de problemas desde un primer momento. Sabemos que, en ocasiones, los diseñadores se colocan en una posición de cierta “comodidad”, ya que su labor es dotar una capa visual o estética a un diseño conceptual que se les entrega, llegando incluso a no entender el porqué de los recursos utilizados o de las decisiones tomadas. Sin embargo, la experiencia de muchos proyectos en el Estudio nos enseña que esta forma de proceder no suele beneficiar al proyecto y genera ciertos problemas entre los componentes del equipo.

Por este motivo, para que está incorporación resulte beneficiosa para ambas partes es necesario que los diseñadores visuales sean partícipes desde la primera fase de investigación. Si se trata de un rediseño, desde el Estudio siempre recomendamos realizar un test con el producto digital actual. Gracias a este test, todo el equipo -incluídos diseñadores visuales- podrá empezar a trabajar con datos y certezas sobre lo que falla en el producto actual con el fin de mejorarlo.

Una buena práctica suele ser pensar primero en la función del producto y después en la forma. O lo que es lo mismo, conceptualizar primero y darle una capa de diseño visual después. Es por esto que es fundamental mantener ese orden, porque el orden de estos factores sí altera el producto. No debemos caer en el error de priorizar la forma en detrimento de la función.

Si los diseñadores visuales forman parte de todo el proceso podemos solventar los problemas típicos de comunicación, cuando e enfrentan a dar forma visual a un wireframe. En un equipo que toma decisiones de forma conjunta, todos los integrantes están centrados en solucionar los mismos problemas, comprendiendo por qué se toman determinadas decisiones o se utiliza un recurso u otro a la hora de solucionar los puntos de fricción que encuentran los usuarios.

La involucración de estos perfiles pasa también por un reciclaje de conocimientos que tienen que llevar a cabo con el fin de aportar soluciones de diseño óptimas para el usuario del producto digital. Deben conocer las técnicas y metodologías de experiencia de usuario. Aunque en un principio puede parecer costoso y un trabajo redundante, siempre es una buena inversión a medio y largo plazo.

Por último, como todos sabéis, los tests con usuarios en el producto digital son también una piedra angular de la metodología. Con este tipo de pruebas, los perfiles de diseño visual pueden validar la interacción de sus diseños finales con los usuarios y afinar posibles problemas que se vayan encontrando, tanto la parte conceptual como la visual. Los usuarios siempre nos sorprenden, tienen comportamientos inesperados o nos dan feedback de gran utilidad que nos sirve para mejorar nuestros diseños y, por tanto, el producto final antes del lanzamiento.

En Torresburriel Estudio apoyamos el rediseño de tu producto digital con un proyecto de acompañamiento donde aplicamos metodologías de diseño centrado en el usuario.
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