04 junio 2018

El primer trabajo de una landing page o página de aterrizaje es comunicar información clave al usuario rápido y con el menor esfuerzo posible. Por ello, debemos prestarle especial atención ya que el diseño y arquitectura de la información será crucial.

Ejemplo de landing page de Shopify

Andrew Wilshere recogió en su post “11 Tips For Designing High-Converting Landing Pages”, publicado en el blog de DesignLab una serie de consejos para diseñar una landing page con más probabilidad de conversión, lo cuales explicamos a continuación.

1. Planificar el recorrido visual que realizará el usuario.

Como ya hemos comentado en anteriores publicaciones, los usuarios suelen seguir un mismo patrón cuando desplazan la mirada a los largo de las páginas. Generalmente de izquierda a derecha y de arriba a abajo, aunque puede verse modificado según el contenido de la página. Será importante conocer el patrón de comportamiento de nuestros usuarios ya que para intentar minimizar el tiempo de lectura y sacar el mayor partido de esa tarea con el mínimo esfuerzo.

2. Definir cuidadosamente el copy principal.

El usuario va a decidir si desea continuar navegando por la web en cuestión de milésimas de segundo. Por ello debemos cuidar la información que se le va a mostrar en ese primer instante. Buscaremos que el copy principal sea conciso, simple y que llame la atención para así incitar al usuario a realizar una acción positiva, ya sea hacer clic en un botón concreto o simplemente desplazarse hacia abajo para leer más.

3. Usar viñetas o listas numeradas.

El usuario promedio no lee todos los textos que encuentra al entrar en una web sino que realiza un escaneo rápido de la información. Por esta razón debemos destacar de forma simplificada los aspectos clave que pueden resultar de interés para el usuario, ayudarnos de elementos como son las viñetas o las listas numeradas.

4. Estructurar la información.

Al hilo de lo que comentábamos en el punto anterior, debemos asegurarnos de estructurar la información de manera clara y lógica. Si queremos mantener al usuario navegando por nuestra landing page tendremos que facilitarle el escaneo de la información con una correcta gestión de contenidos y estructura de los mismos.

Este punto es especialmente necesario cuando queremos mostrar mucha información en una misma página. Deberemos estudiar qué puntos son los más importantes (nos interesará ubicarlos en la zona above the fold, es decir la zona visible antes de hacer scroll), qué secuencia va a seguir el contenido, en qué bloques vamos a agruparlo y con qué títulos.

5. Prescindir de la navegación habitual.

Cuando nuestra landing page se encuentra dentro de un sitio web más grande podemos pensar que lo lógico sería utilizar la misma plantilla o diseño que se está aplicando en el resto de páginas. Sin embargo, por contradictorio que parezca, en muchas ocasiones es mejor prescindir de la navegación habitual.

Según explica Andrew Wilshere, utilizar otro patrón de lectura llamará la atención del usuario y nos ayudará a dirigirlo hacia la acción deseada. Un ejemplo de ello lo encontramos en Shopify donde se prescinde de la navegación habitual en la landing page que han creado para ofrecer una prueba gratuita.

6. Incluir imágenes, sólo si aportan valor.

Dependiendo del objetivo de la landing page será más o menos adecuado incluir imágenes. Si el objetivo es la venta de un producto físico será importante apoyarnos de imágenes que sean descriptivas, claras, grandes y con alta resolución.

Por el contrario, si para alcanzar nuestro objetivo no son necesarias las imágenes, debemos tener cuidado en no caer en la tentación de introducirlas como elemento puramente decorativo ya que es probable que distraigan al usuario del objetivo principal de la página.

7. Dotar de credibilidad a tu marca.

Es probable que la mayor parte de los usuarios que lleguen a tu landing page no tengan conocimiento previo sobre la marca e, inevitablemente, juzguen su credibilidad. Para intentar evitar estas situaciones de duda y posible abandono de la página nos interesará mostrar elementos que refuercen nuestra imagen de marca.

Por ejemplo, si se trata de una empresa de servicios podemos poner los logos de las empresas que ya han confiado en nosotros o, si se trata de una empresa de venta de productos, podemos mostrar opiniones de los usuarios o incluso imágenes de ellos con el producto, en el caso de que fuera posible. También podemos mostrar sellos de calidad o entidades colaboradoras.

8. Reforzar nuestra propuesta de valor repitiendo palabras clave.

Darle relevancia a nuestra propuesta de valor repitiendo palabras clave nos permitirá reforzar en la mente del usuario para qué están allí y qué beneficios obtendrá si realiza la acción que le proponemos. Además, se mejorará el posicionamiento en buscadores para esas búsquedas.

9. Hacer que la acción a realizar sea clara.

Cuando el objetivo de una landing page es que el usuario clique en un botón concreto (como enviar un formulario, descargar información…) la apuesta más segura es usar el término que los usuarios están más acostumbrados a ver, esto es, buscar un texto que refuerce lo que el usuario va a obtener al hacer clic. Por ejemplo, en vez de poner simplemente “Descargar” podemos poner “Descargue gratis su libro electrónico”.

10. Minimizar el tiempo de carga de la página.

Cuanto más tarda en cargar una página más probabilidades hay de que el usuario abandone la navegación. La diferencia de apenas un par de segundos puede hacer que perdamos gran cantidad de usuarios. Por ello debemos invertir esfuerzos en reducir los tiempos de carga comprimiendo las imágenes grandes y centrándonos en el mensaje que queremos transmitir.

11. Testar la landing page.

Hemos repetido numerosas veces la importancia de testar cualquier producto digital tanto antes de lanzarlo como una vez que ya está en funcionamiento en el mercado. El último punto de este artículo refuerza esta idea afirmando que, en la medida de lo posible, siempre hay que intentar probar los diseños para obtener información de lo que está (o no) funcionando correctamente. Además, si estás generando landing pages regularmente, realizar tests con usuarios te va a permitir comparar estadísticas y ver qué diseños generan más conversiones.

Finalmente, a modo de resumen podemos concluir que una buena landing page deberá ser reconocible (no genérica o demasiado comercial), tener una clara llamada a la acción para el usuario y, lo que es más importante, conectar a los clientes potenciales con algo que es valioso para ellos.

En Torresburriel Estudio podemos ayudarte en el proceso de investigación con usuarios, aplicando técnicas como las entrevistas personalizadas o la investigación etnográfica.