16 abril 2018

La investigación, como hemos señalado en anteriores ocasiones, es uno de los pilares fundamentales sobre los que se levanta la usabilidad. Sin embargo, en ocasiones, la investigación no está del todo integrada en los equipos ni se traslada de forma eficiente a los clientes y responsables de los productos digitales. Es por eso por lo que en el post de hoy, que nace al hilo de esta otra lectura firmada por el equipo de Airtable, vamos a analizar diversas técnicas para mejorar la comunicación de los hallazgos de las fases de investigación, para consolidarlos y para, como se dice en el título, mantener una conversación constante con clientes y equipo en la que se trasladen y mejoren todas aquellas cuestiones relacionadas con la investigación.

Feedback en investigación

Entrevista con un usuario. Foto de Esteban Romero

El research nos permite testar y validar los productos digitales en los que trabajamos antes incluso de lanzarlos, con una investigación previa que permite, al hablar con el cliente y con los potenciales usuarios, por ejemplo, descartar ideas o funcionalidades que a la larga no serán de utilidad. Sin embargo, no se debe abusar de esta estrategia, ya que lo ideal es anticiparte a las necesidades y problemas del cliente y trabajar desde ahí, sin depender o incomodar al cliente. Como siempre, una de las claves del research y de la UX en general es la flexibilidad.

Para comenzar es muy importante crear un sistema que permita transferir el conocimiento adquirido durante la investigación de usuarios entre los diversos equipos que colaboran en el lanzamiento y desarrollo del producto digital en el que se esté trabajando. Recibir insights y feedback en el momento adecuado puede ser difícil, ya que suele generarse mucho tras la fase de investigación y se revisa con inmediatez pero sin profundidad, especialmente si el volumen de datos recogidos es muy abundante. Puede darse la circunstancia de que en el desarrollo o lanzamiento de un mismo producto estén trabajando varios equipos a la vez (marketing, diseño, UX, etc.) y que todos ellos estén recopilando datos pero nadie en la empresa esté trabajando con ellos a nivel global.

Para eso, un truco consiste en establecer un flujo de trabajo colaborativo para la investigación UX, para que pueda obtener comentarios en cualquier momento y difundir esa información entre los equipos. Si puede hacer eso, no necesitas un gran equipo de investigación o una agencia externa para decirte lo que piensan tus usuarios, sino que al construir una una conversación constante con ellos la información se adquiere, transmite y utiliza de la forma más adecuada.

Sobre este flujo de trabajo hemos hablado ya en anteriores ocasiones, pero una de las ideas clave es organizar adecuadamente la información, que en UX y en lo que a investigación se refiere pueden ser, por ejemplo, tests de usabilidad, encuestas o entrevistas con usuarios. Es imprescindible agilizar la programación de las sesiones y entrevistas con usuarios, así como la recolección de datos, para poder concentrarse en los resultados en lugar de la logística, por ejemplo.

También es clave estructurar los datos recopilados: para que las notas de sesión y los informes de investigación individuales sean fácilmente accesibles, es fundamental estructurar los datos de manera que, al menos la forma, perdure en el tiempo, y los análisis puedan hacerse mejor. Por último, los diferentes equipos tendrán formas diversas de explotar los datos, por lo que es de nuevo conveniente dividir la información de manera que cuanta más gente la pueda usar, mejor.

Así, al consolidar los hallazgos en una base de datos centralizada, el flujo de trabajo de UX se agiliza. Los comentarios de los usuarios cualitativos se convierten en datos estructurados y cuantificables, fáciles de procesar sistemáticamente para obtener información de alto valor.

Otra buena práctica es automatizar, en la medida de lo posible, como señalábamos en el párrafo anterior, todo lo que tiene que ver con la captación y agenda de las entrevistas y cualquier otra prueba con usuarios. Para ello se pueden utilizar diversas herramientas online disponibles que facilitan esta tarea y suponen una considerable descarga de trabajo de los equipos de investigación, a la vez que permiten conocer mejor a los usuarios sobre los que se está investigando, filtrar sus perfiles, segmentarlos y dirigir esfuerzos de forma más efectiva.

Por último, una vez que se han recogido y organizado los hallazgos, optimizando las tareas del proceso, lo siguiente que debe hacerse para mejorar este feedback constante es categorizar, procesar y almacenar correctamente cada prueba, haciéndola accesible para todas las personas del equipo y poniendo en claro los hallazgos fundamentales, así como el bruto de los datos, para que, en caso de ser necesario, cualquier otro miembro del proyecto pueda extraer sus propias conclusiones o explotarlo de la forma más adecuada a sus objetivos. Para esto también es conveniente facilitar a las personas del equipo de investigación formularios u hojas de toma de notas en las que queden claros qué aspectos o tipo de información son más relevantes, para que los insights estén lo más alineados con las necesidades, si se da el caso de que sean, por ejemplo, miembros externos a los equipos de trabajo.

En resumen, bien sea mediante herramientas, software o cualquier otro recurso, con una buena organización interna los hallazgos de la investigación serán mucho más productivos para el equipo de trabajo de creación y desarrollo de cualquier producto digital.

En Torresburriel Estudio trabajamos proyectos de diseño de servicios y productos digitales en los que la investigación de usuarios es un elemento fundamental del proceso. Si es tu caso, contacta con nosotros hoy mismo y hablamos.

Trabajamos proyectos de diseño de servicios y productos digitales en los que la investigación de usuarios es un elemento fundamental del proceso.