12 abril 2018

En un negocio con un alto nivel de incertidumbre, donde se toman decisiones de alto riesgo y con datos escasos o nulos. Muchas veces es necesario tener una hoja de ruta para poder pensar con claridad y con la que movernos en ese terreno pantanoso donde una mala acción puede tener un alto coste económico y/o social en la empresa.

De este tema ya hablamos en otra ocasión cuando os hablé de una metodología de priorización de tareas, hoy os voy a hablar sobre la toma de decisiones estratégicas con una hoja de ruta similar. En Hackernoon hay un artículo sobre el tema que os he resumido, ya que teniendo un marco de trabajo de este tipo ayuda a tomar decisiones de diseño de producto más rápidamente.

Gráfica de valor / esfuerzo

Esta hoja de ruta se basa en cuatro preguntas:

  1. ¿Cuánto tiempo cuesta elaborar la funcionalidad?
  2. ¿Cuánto valor añadirá? ¿Mejorará nuestro producto?
  3. ¿Cuál es la porción de mercado de esta funcionalidad?
  4. ¿Hacia dónde cambiará el mercado a lo largo del tiempo?

Como podéis comprobar las preguntas se basan en el valor y el esfuerzo/tiempo que cuesta elaborar una funcionalidad dentro del diseño de un producto.

Lo cual se traduce en un primer gráfico con cuatro cuadrantes:

  1. Alto valor y poco esfuerzo/tiempo: estas funcionalidades son las que todo el mundo desea realizar y las menos problemáticas.
  2. Alto valor y mucho esfuerzo/tiempo: son las funcionalidades que debemos mimar y cuidar porque cuando las tengamos terminadas serán las que marquen la diferencia entre nuestro producto y la competencia.
  3. Poco valor y poco esfuerzo/tiempo: son las funcionalidades menos atractivas pero no por ello debemos dejar de hacerlas, ya que hacerlas suele añadir más valor de que lo que cuesta hacerla.
  4. Poco valor y mucho esfuerzo/tiempo: son las que debemos obviar o dejarlas con un valor de priorización bajo o nulo.

Y en otro con otros cuatro cuadrantes basándose en el mercado y en su crecimiento de las funcionalidades:

  1. Alto porcentaje y alto crecimiento: las funcionalidades de este área son las que debemos trabajar prioritariamente en el proceso de diseño.
  2. Alto porcentaje y bajo crecimiento: estas funcionalidades son también buenas, ya que son las que nos darán seguridad económica aunque no tengan una perspectiva de crecimiento en el tiempo.
  3. Bajo porcentaje y alto crecimiento: estas funcionalidades son el oro de tu producto porque son apuestas de riesgo que te pueden salir muy bien y mejoran tu producto.
  4. Bajo porcentaje y bajo crecimiento: estas funcionalidades son tus niñas mimadas, a nadie parece interesarles pero sigues invirtiendo tiempo en ellas.

A partir de estas premisas básicas ya podemos priorizar la toma de decisiones de qué funcionalidades son esenciales, cuáles accesorias y cuáles debemos obviar o dejar de lado en nuestro producto digital.

Por supuesto, para tomar estas decisiones debemos de tener unos mínimos datos que podemos sacar tanto de estudios de mercados generalistas sobre perspectivas de crecimiento o de uso de los usuarios y los datos de encuestas de nuestros propios usuarios o nuestros propios análisis de nuestros datos de uso.

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