27 febrero 2018

Vamos a hablar claro: una parte de la escala directiva mantiene su puesto de trabajo gracias a la mediocridad. De la misma forma digo que una parte de las empresas que venden servicios digitales presentan una componente de improvisación, humo (smokesellers) y falta de profesionalidad alarmante. En todo caso, volvamos a la frase inicial. Cuando digo la escala directiva me refiero a los llamados decision makers, es decir a esas personas que toman decisiones en las empresas y en las organizaciones. En esa línea, la mediocridad es un medio ambiente en el que la investigación y los sistemas de evaluación de producto digital tienen una viabilidad compleja. No hace falta ser muy inteligente para adivinar el motivo y la razón por la que mantengo esta afirmación.

Consejo de dirección del TSP. Imagen de Ed Uthman

En todas las organizaciones existen escalas jerárquicas en el proceso de toma de decisiones. Suele decirse que los mandos intermedios son quienes soportan y aportan presión en ambas direcciones: hacia arriba y hacia abajo. En esa escala jerárquica que existe en todas las organizaciones, siempre hay un entorno y un medio ambiente que determina en buena medida la calidad de los productos y servicios que se ofrecen a los clientes. Cuando ese ambiente está caracterizado por la mediocridad, lo último por lo que se van a preocupar esas organizaciones es por sistemas y metodologías que puedan poner al descubierto las carencias del producto, del servicio o del proceso. La investigación y el test con usuarios son firmes candidatas en ese contexto para ser excluidas por defecto de cualquier opción de desarrollo.

Afortunadamente ese no es el panorama que conocemos en Torresburriel Estudio, aunque después de muchos años trabajando en este ámbito profesional, he de reconocer que he podido ver de todo. Lo importante de este post no es tanto nuestra experiencia particular como empresa proveedora de este tipo de servicios, sino la importancia de la apertura de miras y del espíritu autocrítico que se necesita para acoger de buen grado todo el conocimiento que se obtiene tras los procesos de investigación y de pruebas con usuarios. Y digo, y mantengo, que se trata de un binomio indisoluble: apertura de miras y espíritu autocrítico. No solamente para acoger de buen grado los resultados de una investigación que ponga en duda la estrategia de la compañía o la idoneidad del producto, sino también la valentía estratégica y operativa que se necesitan para salir al mercado a buscar ese tipo de proveedores, pagar por ello y defender ante los consejos de administración o escalas directivas los resultados.

Por ello, sirva este post como homenaje a esas personas, mujeres y hombres, que en las escalas de toma de decisiones de las organizaciones apuestan sin ningún género de duda por la investigación y por las pruebas con usuarios como la vía para mejorar y optimizar sus productos, digitales o no. Al final los resultados y los números dan buena muestra de la eficacia de este tipo de inversiones, así como la relevancia de los sectores estratégicos en el ramillete de clientes de quienes nos dedicamos a estos menesteres.

En Torresburriel Estudio trabajamos proyectos de diseño de servicios y productos digitales en los que la investigación de usuarios es un elemento fundamental del proceso. Si es tu caso, contacta con nosotros hoy mismo y hablamos.

En Torresburriel Estudio trabajamos los procesos de diseño de producto digital para lograr los objetivos definidos junto con nuestros clientes.