22 diciembre 2017

Como cierre de semana, os traemos un vídeo de Janna Bastow, fundadora de ProdPad, en el evento Mind The Product San Francisco 2017. Bastow explica su experiencia para lidiar con la parte más complicada del proceso de diseño de producto digital: las personas.

Las personas son impredecibles, tienen opiniones y sesgos inconscientes, en incluso algunas personas en tu organización tienen más capacidad de decisión que nosotros y, sin embargo, no son infalibles. Se pueden equivocan con la misma frecuencia que nos equivocamos todos.

Para tratar de gestionar personas de forma exitosa en un proceso de diseño de producto, se centra en explicar algunas tácticas de supervivencia para evitar errores de bulto:

  1. Hacer preguntas abiertas facilita que la gente hable: uno de los mitos más estresantes de gestionar un equipo de diseño de producto digital es que debes conocer todas las respuestas. En lugar de eso, céntrate en elaborar mejores preguntas para extraer mejores ideas y conclusiones. Se trata de conseguir que las personas se involucren y colaboren, elaborando ideas a partir de las aportaciones de otros miembros del equipo.
  2. Hacer que tu hoja de ruta (roadmap) cuente una historia: una hoja de ruta defectuosa es un síntoma de problemas subyacentes en la organización. Nuestro trabajo diario es ser el mejor comunicador, y parte de esa responsabilidad incluye alinear su organización en torno a una narrativa de producto. Las historias tienen un poder enorme para traducir conceptos difíciles y hacer que la gente se alinee. Por ese motivo escribimos historias de usuarios o creamos personas.
  3. Invertir en seguridad colectiva: cuando te enfrentas a grietas de desalineamiento y desconfianza dentro o entre equipos, es posible que debas “reiniciar” el equipo. Eso no significa despedir a todos, sino que debes reunir a todos en torno a un proyecto, con el objetivo de darles algo que puedan tener y ejecutar juntos sin las limitaciones y presiones habituales. Esto les enseña a todos a ser un equipo nuevamente, y establecer la seguridad psicológica que todos los grandes equipos necesitan para poder expresarse y estar en desacuerdo productivamente. Una buena forma de comenzar es simplemente formular preguntas para que comiencen con: “¿Cómo podríamos …?”. Esto convierte el problema en un problema colectivo y supone un punto de vista en lugar de afirmarlo. La forma en que comunicamos o el tipo de lenguaje convierte el problema particular en un problema colectivo, haciendo que el equipo se sienta valorado.
  4. Identificar el trabajo basura (bullshit) y hacerlo visible para evitarlo: Puede ser difícil en primera instancia, pero no tan difícil como la que tendrás cuando estés atrapado con un producto que nadie quiere.
  5.  Usar la vieja táctica de improvisación: “Sí y …”: Comunícate de una manera que tenga sentido para las personas que toman decisiones. Descubre cuáles son sus objetivos, cómo se los recompensa y averigua qué problemas puede resolver por ellos. Se trata de mover la conversación en la dirección que quieres que vaya.

En definitiva, un buen producto digital se crea con experimentación, aprendizaje e iteración continua. El “producto” más importante en el que trabajarás es la cultura de tu propio equipo, que se define por la forma en que el equipo interactúa con el producto y entre sí. Los grandes productos son siempre más que la suma de sus partes. Son el resultado directo de equipos que trabajan bien juntos, y que no permiten que la falta de comunicación y la falta de alineación los separen.

Os dejamos con el vídeo:

En Torresburriel Estudio desarrollamos las capacidades técnicas de tu equipo en temas de usabilidad, experiencia de usuario y diseño de producto, a través de nuestros cursos online y presencialesContacta con nosotros, y cuéntanos tus necesidades.

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