20 octubre 2017

Vivimos en un mundo cada vez más complejo. El legendario Don Norman, director del Design Lab de UCSD, donde también es profesor emérito de psicología y ciencia cognitiva, y cofundador de Nielsen Norman Group, explica en este vídeo que las escuelas de diseño son excelentes en la enseñanza del proceso de diseño tradicional (lo que denomina “artesanía”), pero fallan estrepitosamente al preparar a los estudiantes para diseño en un mundo de complejidad tecnológica y social.

¿Por qué muchos diseñadores están mal preparados para la complejidad?

Hoy en día, los diseñadores trabajan problemas complejos en la interacción, el servicio y el diseño de la experiencia. Muchos problemas de diseño tocan de lleno temas con fuerte componente social, organizativo o incluso político. Como resultado, los diseñadores se han convertido en “científicos conductuales aplicados” pero están poco formados para esa tarea, porque encuentran problemas para comprender la complejidad a la que se enfrentan y la profundidad de los conocimientos técnicos u organizativos necesarios para dar mejores soluciones.

En el lado opuesto, los ingenieros a menudo ignoran cómo se comportan las personas. En muchos casos, no entienden los disparadores del comportamiento humano, reprenden a las personas por no usar la tecnología adecuadamente, o se preguntan cómo pueden tener comportamientos tan ilógicos. Y tanto los ingenieros como los diseñadores ignoran a menudo los sesgos que pueden introducirse involuntariamente, así como los peligros de una generalización inadecuada.

Una de las habilidades más importantes que un buen diseñador debe desarrollar es identificar cuál es el problema correcto al que se enfrenta. “We are not problem solvers, we are problem definers”, repite Norman en el video. Los clientes explican qué quieren conseguir (objetivos) y el diseñador de UX proporciona una solución. Pero si profundiza un poco más sobre la base o las causas de esos problemas, su investigación puede conducir a soluciones completamente innovadoras, a veces incluso superando por completo el problema original. Por tanto, en contra de lo que piensa la mayoría de la gente, el diseño no es hacer que las cosas se vean estéticamente atractivas. El diseño es una forma de pensar.

Es muy recomendable también su artículo “Why Design Education Must Change”. Os dejamos con el vídeo.

Video: Living with Complexity (2014)


En Torresburriel Estudio apoyamos el rediseño de tu producto digital, con un proyecto de acompañamiento donde aplicamos metodologías de diseño centrado en el usuario. Contacta con nosotros, y cuéntanos tu proyecto. Te enviaremos una propuesta adaptada a tus necesidades y presupuesto.

Comentarios

  1. […] Estos primeros meses en el Estudio se han caracterizado por un intenso aprendizaje, ya que la base que adquirí en mi formación académica sobre la Experiencia de Usuario fue más escasa de lo que me hubiera gustado. Muchos conceptos resultaban completamente nuevos para mí: “wireframes”, “sticky”, “card sorting”, “tree test”… Al introducirme de lleno, descubrí la gran importancia que tiene la UX y todos los ámbitos a los que aplica. En ocasiones, es fácil identificar la Experiencia de Usuario únicamente con la usabilidad, cuando realmente el objetivo final de poner al usuario en el centro del diseño tiene que ver, esencialmente, con pensar. […]

  2. […] Las personas son impredecibles, tienen opiniones y sesgos inconscientes, en incluso algunas personas en tu organización tienen más capacidad de decisión que nosotros y, sin embargo, no son infalibles. Se pueden equivocan con la misma frecuencia que nos equivocamos todos. […]

  3. […] el diseño es relegado a temas estéticos, a hacer las cosas bonitas. Como explicaba Don Norman hablando de complejidad, si profundizas sobre la base o las causas de esos problemas o […]

Trabajamos proyectos de diseño de servicios y productos digitales en los que la investigación de usuarios es un elemento fundamental del proceso.