Botones deshabilitados ¿sí o no?

Hoy vamos a hablar de una cuestión de experiencia de usuario y usabilidad bastante habitual en nuestro día a día en todo tipo de productos digitales, encontrarnos con un botón deshabilitado que nos impide completar la tarea que estamos haciendo.

Desde el punto de vista de la usabilidad y de la accesibilidad, los botones deshabilitados tienen problemas, especialmente en los casos de personas con vista cansada, visión túnel u otro tipo de deficiencias visuales.


Imagen de Hampus Sethfors

Los botones deshabilitados son confusos para este tipo de personas porque les resulta muy difícil saber el porqué no pueden seguir a la siguiente pantalla, ya que tienen que escanear toda la pantalla para descubrir la razón por la que no les deja y si en una persona con una visión normal cuesta, en una persona con visión reducida que necesita de ayuda como las lupas o ampliadores de pantalla que vienen con muchos SOs cuesta todavía más, porque tiene que escanear todo el contenido para saber que ha ido mal.

Además en el caso de personas que usan lectores de pantalla, es todavía más difícil e inaccesible, ya que en muchos casos no se han implementado las opciones de WAI-ARIA lo que impide una correcta navegación.

¿Por qué son malos los botones deshabilitados?

Hampus Sethfors se encontró con un caso de este tipo al intentar añadir a una mujer a Facebook después de conocerse en un networking y decidió escribir un artículo sobre los botones deshabilitados.

Sethfors nos dice que si en principio puede parecer una buena idea poner un botón deshabilitado en un formulario para indicar que no se ha rellenado correctamente, en realidad no lo es. Porque crean un experiencia de usuario pobre y empeoran el uso a los usuarios con diversidad funcional, como ya os hemos dicho en la introducción.

Sethfors da unas razones por la que los botones deshabilitados son una mala idea:

  • Engañan a los usuarios: si un usuario ve un botón que pone “Comprar”, “Enviar” o cualquier otro CTA, la acción por defecto del usuario es hacer clic sobre él sin fijarse en el color. Por lo tanto los botones deshabilitados engañan a los usuarios ya que les hace creer que pueden hacer una acción que realmente, no pueden ejecutar.
  • Son difíciles de ver: los botones deshabilitados son difíciles de ver, por lo que estamos impidiendo a todos los usuarios (tengan o no dificultades de visión) que hagan lo que han venido a hacer a nuestro producto digital, por lo que se llevarán una experiencia de usuario pobre al no poder completar bien sus tareas.
  • No dan feedback al usuario: los botones deshabilitados no dan información al usuario del porqué, el usuario tiene que averiguar la razón por la que no puede darle al botón y a veces puede ser tan sencillo como revisar por completo el formulario y revisar los errores de cada campo, pero otras veces por errores de la aplicación o políticas externas, puede no ser tan fácil y generar una gran frustración en el usuario.
  • Dan al equipo de diseño razones para pasar de largo el manejo de errores: el manejo de errores es uno de los grandes quebraderos de cabeza de cualquier equipo de IT y de diseño, con los botones deshabilitados el manejo de errores pasa al usuario que tiene que averiguar a través de los mensajes de error en que se ha equivocado y enmendar el error para poder terminar la tarea. Lo cual le deja una experiencia de usuario poco satisfactoria.
  • Hacen pensar a los usuarios: la máxima de la experiencia de usuario “no me hagas pensar” se incumple con los botones deshabilitados, ya que hacen pensar a los usuarios cómo solucionar el problema que les impide acabar su tarea y puede que muchos usuarios abandonen el sitio al encontrar dificultades de uso.
  • Alejan a los usuarios con diversidad funcional: los botones deshabilitados no pueden navegarse a través de ellos a través de interfaces por teclado o con lectores de pantalla, por lo que te estás autoimpidiendo que un cierto número de usuarios, usen tu producto digital.

En definitiva, los botones deshabilitados no son una buena idea ya que impiden hacer un buen diseño de manejo de errores y le pasan esa carga al usuario, además aumentan la carga cognitiva al usuario e impiden a los usuarios con dificultades de visión o motrices usar correctamente y con los dispositivos de ayuda habituales nuestro producto digital, por lo que podremos perder usuarios con ello.

Desde el Estudio os recomendamos implementar un buen manejo de errores que los usuarios entiendan fácilmente, además de probar que funciona la interfaz si se maneja con un teclado u otro tipo de navegación alternativa para no dejar fuera a los usuarios con dificultades.

Si tu producto digital tiene gran parte de su público en mayores de 35 años, te recomendamos también probar la legibilidad y la accesibilidad de la interfaz mediante un test Think Aloud que te permita ver los errores que cometen tus usuarios mientras lo están usando y las dificultades se que encuentran e implementar mejoras que palíen los problemas observados antes del lanzamiento del producto.

En Torresburriel Estudio estamos especializados en diseñar y realizar tests con usuarios para diferentes productos o servicios digitales, dependiendo de los objetivos del proyecto. Contacta ahora con nosotros y hablamos 🙂

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