Principios de diseño de interfaces por voz

Fjord ha publicado una guía de diseño para interfaces activadas por voz titulada Voice UI Guide. La guía es un compendio muy bien estructurado y resumido de todas las guías de diseño sobre interfaces para voz que han aparecido en el último año con el auge de Amazon Echo y Google Home.


Google Home en una casa. Imagen de Next Day Blinds

Como muchos de vosotros sabréis, Fjord es uno de los principales estudios de diseño interactivo, especializado en la elaboración de productos digitales y en experiencia de usuario y que fue comprado por la consultora Accenture, de la cual forma parte actualmente.

La guía comienza explicando que las interfaces por voz son la siguiente frontera del diseño, y afirma que es una aplicación ideal para el Service Design por todas las implicaciones que conlleva una interfaz activada por voz y las ramificaciones con otros servicios para un buen diseño.

Una interfaz por voz, señalan desde Fjord, no es más que una adaptación de la interacción a una interfaz más humana y más usable para las personas conforme la tecnología lo ha permitido. Una interfaz por voz tiene que ser eficiente en conseguir terminar las tareas de usuario, porque si no el usuario la abandonará en favor de otro tipo.

Para ello Fjord recomienda seguir estos seis principios de diseño para interfaces por voz:

  • La conversación como interfaz: debemos observar cómo se plantea una conversación y las relaciones sociales que ello plantea a la hora de diseñar una interfaz por voz. Una conversación no es una relación unidireccional, sino que implica un grado de interacción entre sus participantes. Lo mismo ocurre con una interfaz por voz, ya que necesitamos que el usuario sepa que el interfaz está cooperando mediante luces, palabras u otro tipo de señal. Fjord recomienda diseñar la conversación basándose en el producto que se quiere y, a partir de ahí, trazar la ruta de la conversación.
  • La interfaz de menor resistencia: los usuarios suelen preferir usar la interfaz que menor resistencia les presenta. En ese sentido, una interfaz por voz suele ser la mejor opción, pero no siempre. Ten en cuenta la situación y el contexto donde se van a producir las interacciones entre el usuario y la interfaz, además del conocimiento de las personas que la van a usar, para poder diseñarla correctamente.
  • Todo ocurre en secuencia: una conversación es una secuencia, así que para que una interfaz por voz funcione debemos pensar en una secuencia que sea reconocible para el usuario y a la vez se adapte a los diferentes casos de uso que pueden existir. Añadir empatía y mantener una relación con el usuario ayudan a enganchar al usuario para que use la interfaz. Lo mejor para ello es crear un diagrama secuencial con la ruta de interacción del usuario por la interfaz de usuario y señalar los posibles puntos donde puede haber bifurcaciones o se pueden introducir elementos empáticos.
  • El contexto es la clave: los interfaces por voz, dadas sus características, son más proclives a ser usados en entornos privados como el hogar o el coche, ya que por tecnología o por privacidad no se usan en entornos abiertos, aunque puede darse el caso en personas extrovertidas o con problemas funcionales que no puedan usar un interfaz normal. Está bien que, si hay problemas, la interfaz por voz deje claro que no es la mejor opción en ese momento o que no entiende al usuario correctamente.
  • ¿Cómo te llamas de nuevo?: una conversación tiene un cierto componente de juego e incluso de coqueteo. Piensa que estás estableciendo una relación directa entre tu producto y el usuario; piensa que tienes que trasladar los elementos de tu marca a elementos verbales como la entonación, el tono, la manera de hablar y el mensaje a tus usuarios. Introducir elementos normales en la conversación, como preguntarle al usuario su nombre como si fuera una persona y se hubiese olvidado, ayuda a generar empatía con la interfaz.
  • Piensa en las formas: a la hora de diseñar una interfaz por voz debemos pensar que para el usuario, la interfaz es como un asistente personal que le ayuda a ejecutar tareas, por lo cual el lenguaje y el tono debe ser más cordial pero educado, que genere empatía pero con educación y que cambie de registro si es posible si el usuario lo pide. Además, diseña pensando en acentos, dificultades en el habla y la pronunciación y, sobre todo, genera empatía en el usuario para animarle a usar la interfaz.

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Comentarios

  1. […] unos días, Samuel os habló de la guía sobre diseño para interfaces de voz de Fjord, y yo hoy voy a hacer lo propio con la de Amazon […]

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