Cómo evitar quemarse (burnout) haciendo UX


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El trabajo de diseño es un trabajo exigente, tanto intelectualmente como personalmente hablando. Muchas veces, es un trabajo que encuentra muchas resistencias porque consiste en identificar aspectos mejorables. Otras veces, debemos defender la calidad de un trabajo ante un cliente que puede no estar de acuerdo con las conclusiones de una investigación de usuarios.

En muchas de estas situaciones, se suelen generar tensiones y estrés en el diseñador si se prolongan en el tiempo. Esto provoca el llamado síndrome del quemado o burnout.

El síndrome del quemado fue conceptualizado por Freudenberger en 1974, y publicando un libro en 1980 que sería el que haría famoso el concepto y ayudó a que otros investigadores lo estudiaran y ampliaran. Según Wikipedia, “el síndrome de burnout es un padecimiento que a grandes rasgos consistiría en la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.”

¿Cómo evitar el síndrome del quemado o burnout en la UX?

Un proyecto completo de UX puede ser algo muy estresante si no se toma una distancia adecuada. Esto suele aprenderse con el tiempo, y después de algunas malas experiencias.

En la fase de investigación de usuarios, debes reunirte y entrevistarte con mucha gente. Esto implica un alto grado de esfuerzo y de empatía. En la siguiente fase de diseño, necesitas plasmar en un diseño las conclusiones de la investigación, a la vez que intentas tener en cuenta la opinión de los diferentes stakeholders. Evidentemente, es complicado contentar a todos los implicados. Toda esta mezcla de trabajo intenso en términos intelectuales, contacto personal y trabajo a la defensiva puede generar problemas.

Benjamin Earl Evans ha escrito en Boxes and Arrows un artículo sobre cómo evitar el síndrome de burnout en el trabajo de UX. Recoge una lista de seis problemas que suelen aparecer durante el trabajo de diseño de experiencia de usuario y cómo afrontarlos:

  1. Estás cansado de escuchar: la creación de experiencias de usuario es un proceso que requiere de escucha y empatía. Por tanto,necesita de mucha energía y aguante, que no todo el mundo tiene. Desarrollar una escucha activa y que ello no te afecte posteriormente es algo que es complejo y cuesta. Solución: Evans nos recomienda que las sesiones de entrevistas las ajustemos a un máximo de 40 minutos, que es el límite de concentración de un humano.
  2. Tienes la parálisis del problema: solucionar problemas que nos encontramos puede convertirse en una obsesión. Querer solucionar todos a la vez, puede terminar en la parálisis del problema. Es decir, no saber discernir ni priorizar los problemas que hemos encontrado con los usuarios y stakeholders durante la investigación y quedarnos paralizados sin plantear una propuesta de solución que solucione la mayoría de ellos. Solución: Evans nos propone que nos hagamos tres preguntas respondiendo sí o no: ¿Supone un problema para el usuario conseguir su objetivo principal? ¿Afecta gravemente a los usuarios? ¿Es un problema persistente? Los problemas graves son los que se responde sí a la primera pregunta y son los que debemos solucionar en primer lugar.
  3. Estás sin inventiva: Es muy fácil quedarse en un páramo creativo por la intensidad de nuestro trabajo a la hora de proponer ideas para crear soluciones. Solución: busca inspiración como un artista. Es decir, busca soluciones existentes que funcionen y estén probadas y adaptadas a la naturaleza del proyecto que estás realizando.
  4. Los datos te sobrepasan: en muchos proyectos de UX recogemos tantos datos de la investigación, que pueden sobrepasarnos al elaborar una propuesta de solución de diseño. Solución: no afrontar esta tarea solos y pedir colaboración para ver nuevas perspectivas y puntos de vista para elegir cuál es la mejor solución. Es lo que los psicólogos llaman facilitación social.
  5. La mejora continua te hace sentir como un hámster en una rueda sin fin: a veces un proceso de mejora continua parece hacer una y otra vez lo mismo, para volver luego a mejorar. Esto acaba haciendo mella en muchas personas como que su trabajo no vale para nada y que no conduce a ningún lugar. Solución: cuando el trabajo te sobrepase, haz como Kant. Date un paseo todos los días antes de ponerte a pensar y a trabajar para refrescarte y aclarar las ideas.
  6. La obsesión con el pixel: “Lo perfecto es enemigo de lo hecho”. Obsesionarnos con que algo puede acabar con nuestra productividad… y nuestra salud. El diseño es un proceso de mejora continua, puedes mejorarlo en la siguiente iteración. Solución: intenta no avergonzarte de tu trabajo y machacarte con que no esté perfecto. Haz cambios rápidos que mejoren lo existente y haz caso al fundador de Linkedin: “Si no te averguenzas de la primera versión, es que lo lanzaste demasiado tarde”.

Como veis, son consejos perfectamente accionables en vuestro día a día. La claridad de ideas es fundamental a la hora de realizar un buen trabajo de UX. Y nuestra salud mental, también. 🙂

En Torresburriel Estudio trabajamos proyectos de diseño de servicios y productos digitales en los que la investigación de usuarios es un elemento fundamental del proceso. Si es tu caso, contacta con nosotros hoy mismo y hablamos.

Comentarios

  1. buena informacion.. gracias

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