Cómo trabajamos (VIII): Capacidades transversales para UX

Una forma de anticipar el futuro que viene es identificar qué competencias y habilidades serán críticas en nuestro trabajo como diseñadores de UX en los próximos años. Para ello, lo más sencillo es fijarse como referencia en cómo lo hacen las empresas punteras. Revisando ofertas de trabajo de UX en Google, por ejemplo, se destila de todas ellas que los candidatos deben incorporar una buena dosis de pensamiento crítico, tener buenos conocimientos de diseño en sentido amplio, aportar una sólida formación técnica y, por supuesto, mantener el foco constante en hacer las cosas mejor.

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Foto de r. nial bradshaw

Por supuesto, en el estudio pensamos que estas habilidades técnicas son ciertamente importantes. Un buen diseñador de UX debe buscar la intencionalidad. Pero hay otras competencias personales que deben complementar esos perfiles, y que humanizan la profesión. Kenny Chen ha recogido algunas que nos parecen fundamentales en nuestro trabajo. Hablamos de competencias como la curiosidad, la empatía hacia tu entorno, la pasión por tu trabajo, pero también otras como la capacidad de aprender continuamente.

Curiosidad

Don Norman dijo en una entrevista con Peter Merholz, cómo cuestionar tus propias ideas es la única manera de avanzar, siempre curioso:

I go about observing the world. And I maintain a sense of curiosity, I’m always curious, I’m always asking why. I just like to stop and watch and I now discovered when I’m stuck in line, I don’t consider that a negative, I consider that a positive, I can get to watch the other people. I look and I ask why we have this, why do we have that, why are people behaving this way.

Es más que recomendable que mantengamos una actitud curiosa por conocer cómo funcionan las cosas y por qué funcionan de esta manera. El comportamiento humano es fascinante, la manera de pensar y actuar en diferentes situaciones te lleva a entender cómo nos desenvolvemos en diferentes momentos.

Con la curiosidad aparecen las preguntas y con esas preguntas debemos encontrar respuestas. Nuestras armas para obtener mejores respuestas serán la observación, la investigación y las pruebas.

Pasión por el trabajo y… por el trabajo bien hecho

El trabajo de un diseñador de UX nunca será un trabajo de 9 a 5. Quien trabajamos en esto, vivimos y respiramos UX en cada interacción con el entorno. Cuando consultamos información en un kiosco electrónico, estamos esperando para comprar una entrada de cine,  buscamos una prenda que nos gusta, utilizamos un navegador en el coche o utilizamos la última funcionalidad de nuestra aplicación de banca móvil.

Constantemente debemos pensar en formas en que la experiencia se podría mejorar o en mejores maneras de conectar a la gente. Las personas apasionadas buscan maneras de hacer que las cosas sucedan.

Empatía

Ya hemos hablado en el pasado de la empatía como principio activo de nuestro trabajo en el estudio.

Debemos ser capaces de ponernos en los zapatos del usuario, comprender sus emociones y sentimientos, sus expectativas, sus luchas y el dolor que les produzca la interacción con el producto/servicio que estemos diseñando. La empatía ayuda a descubrir esas necesidades ocultas, entender mejor el contexto y tomar mejores decisiones.

Nuestra visión es crear equipos de personas capaces con habilidades complementarias, con un profundo deseo de ayudar a nuestros clientes a encontrar mejores soluciones a sus problemas. Pero solo desde una perspectiva de empatía podremos asegurar que hacemos un buen trabajo centrado en el usuario, hacer grandes cosas y divertirnos en el camino.

Aprender y mejorar continuamente

En nuestra opinión, las tres competencias que propone Chen deben añadir un cuarto vector: la capacidad de aprender y mejorar continuamente. Esto implica que debemos trabajar más profundamente la práctica deliberada, término que acuñó el psicólogo sueco K. Anders Ericsson. No es suficiente con aprender todo lo relacionado con UX ni conseguir una amplia experiencia en proyectos con cliente. Solo a través de una práctica deliberada conseguiremos un rendimiento de nivel experto.

No se trata sólo de practicar más tiempo o con más intensidad. Se trata de practicar con sentido, desmenuzando nuestro objetivo en partes, analizar cuáles hemos hecho mejor y peor, poner énfasis en analizar las causas de por qué lo hicimos mal y corregirlo. Por supuesto, también buscar pequeños aspectos a mejorar, incluso cuando ya lo hacemos bien. Y, entre práctica y práctica, recoger feedback de nuestro trabajo para analizar críticamente nuestro propio rendimiento. Esto nos ayudará a hacer una mejor puesta en práctica en la siguiente ocasión. Sin este aspecto “deliberado”, la práctica conduce a la automaticidad y el desarrollo personal y profesional del equipo se estanca.

Por tanto, tener conocimientos de diseño o formación técnica es muy útil en este trabajo. Pero la experiencia de usuario es una disciplina transversal, que necesita de competencias personales complementarias que nos ayuden a aumentar el impacto de nuestro trabajo.

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Comentarios

  1. […] todavía tenemos espacio de mejora es desarrollando habilidades transversales. En los conocimientos técnicos no tenemos tantos problemas. Sin embargo, la experiencia de usuario […]

  2. […] he podido aplicar esta disciplina de forma transversal, de manera que todas las fases y todos los perfiles participantes en el proyecto se han beneficiado de las mejoras. Por eso, creo que llega el momento de poner encima de la mesa, […]

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