Cuando un programador te hace sentir bien…

¿Recuerdan aquel post que se convirtió en el más comentado de esta casa? Y sino yo se lo recuerdo. Llevaba por título El fraude de la ingeniería informática. Vean, vean. Pero eso no es lo más importante . Lamentablemente el debate desnaturalizó la posible conversación.

Lo importante es cuando de la conversación salen conclusiones limpias, de esas que le hacen a uno sentirse bien. Como aquella canción de Los Mestizos ;-)

Comparto una cita, extraída del blog de un compañero de trabajo. Su nombre es Dani Latorre, y su blog, Arragonán.

En mi opinión a raíz de lo vivido en carnes propias, es la mejor forma de enfocar un desarrollo que tenga como requisito ser accesible, ya que considero más sencillo desarrollar los efectos y añadidos a posteriori, que definir una forma accesible de uso de una aplicación sin haberlos tenido en cuenta desde el inicio, ya que puede suponer prácticamente un doble desarrollo. Y siendo egoístas, como desarrolladores, corremos el riesgo de que ese tiempo de trabajo extra no esté planificado, y luego pasa lo que pasa.

Felicidades, Dani. Eres un crack.

Y de postre…

Les recomiendo releer el post con la música del video de fondo.

4 comentarios a “Cuando un programador te hace sentir bien…”

  1. Isabl dice:

    Lo corroborro Danilat es un crack! Y espero que saque pronto a la luz todas esas aplicaciones que desarrolla en su casa, en vez de dormir.
    Ayudo a lo que haga falta :D

  2. Dani Latorre dice:

    Gracias por el post… todavía estoy “colorao”!

    Isa, como dice un amigo: dormir es perder vida, pero a veces hay que hacerlo ;). Poco a poco irá saliendo alguna cosita (espero). Ah! y sabes que te tomo la palabra :D

  3. Javi dice:

    Sé que no es el lugar idóneo para comentar esta noticia, pero es que me parece muy fuerte lo que está pasando en Zaragoza. Adjunto enlace:

    http://zaragozaciudad.net/zaragoceando/2007/103101-la-familia.php

    Saludos!

  4. torresburriel dice:

    Javi, si este no es el sitio te lo podías haber ahorrado, ¿no?

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