El proceso de arquitectura de información (I)
A lo largo de los años que llevo inmerso en el mundo del diseño web han sido varios los momentos en los que el descubrimiento de una metodología, una herramienta, o la especificación formal de una tecnología, han supuesto un giro de tuerca en lo que podríamos llamar asentamiento de la profesión. Cuando hablo de asentamiento de la profesión me estoy refiriendo a ese momento en el que uno se da cuenta de que le gusta la actividad en la que trabaja. Es ese momento, íntimo, en el que se olvidan los sinsabores que acompañan a las profesiones relacionadas con las nuevas tecnologías, porque la satisfacción por el trabajo es superior a los disgustos que da.
Uno de esos momentos a los que me refiero tiene mucho que ver con la primera vez que leí eso de arquitectura de información. Lo malo es que no recuerdo con claridad cuándo fue. Se me olvidó cuándo te conocí
, que diría el cantautor. Pero el recuerdo que permanece inalterable es el de lo absolutamente cool y seductor del nombre: arquitectura de información. Dos palabras que sustentan un concepto, que contienen en su significado dos entidades de conocimiento que, para mi, lo tienen todo:
- lo clásico, intelectual, sibarita y robusto de la arquitectura
- lo real, objetivo, metódico y permanente de la información
Creo que no hace falta que insista, con lo ya dicho, en que sólo el envoltorio del concepto me sedujo por completo. Pero, como ocurre en los grandes descubrimientos, lo mejor estaba esperando en el interior.
Reconozco que el idioma ha supuesto un hándicap más que importante a la hora de adentrarme en el mundo de la organización y clasificación de los contenidos de un sitio web. Pero el trabajo de personas como Velasco, Barahona o Rodríguez Peña, no cabe duda de que ha resultado imprescindible. De todos modos, y como viene siendo algo más que habitual en los últimos tiempos, es la explosión de los weblogs como medio de extensión y propagación del conocimiento, la que me ha permitido subirme al carro de esta disciplina, pseudo-disciplina, o como se quiera llamar.
No obstante, ha sido el momento en el que la práctica profesional ha pasado a un primer plano cuando todas las burbujas y todo el crepitar que me llamó la atención en un primer momento, cobraron sentido, se multiplicaron y, en definitiva, hicieron más robusta y más valiosa la conceptualización de las fases de planificación en el desarrollo de un proyecto web.

Agosto 18th, 2006 at 11:22 am
vaya. q intriga. Publica pronto el siguiente¡
saludos
Agosto 18th, 2006 at 1:00 pm
Me gusta el tema, Dani. Lo seguiré con atención
By the way, me gusta el nuevo “look” del web. Un apunte, los titulos de los temas me salen en inglés (Author, Categories, Archives, ..)
Agosto 18th, 2006 at 2:28 pm
No puedo sino sonrojarme con la mención…Gracias Dani.
Agosto 18th, 2006 at 3:49 pm
Canela fina, como siempre…
Agosto 18th, 2006 at 4:34 pm
Cuanto me queda por aprender….
Agosto 18th, 2006 at 8:02 pm
Sólo te ha faltado pedirle matrimonio a la IA. ¿Tratará de eso la segunda parte? xD
Agosto 21st, 2006 at 2:33 am
Gracias por tu ambale mención Daniel…

Hace un tiempo y a propósito de la Desconferencia02 (http://desconferencia.com) escribí una pequeña historia de cómo empecé en la Ai y cómo la comunidad y disciplina en español fue creciendo hasta ser lo que hoy somos (tampoco es tanto!).
http://jbarahona.typepad.com/dcu/2006/07/desconferencia_.html
Un abrazo y me quedo esperando la continuación.
Jorge
Agosto 23rd, 2006 at 8:30 pm
Muy honrado por la mención Daniel
saludos
javier
Agosto 24th, 2006 at 7:13 pm
[...] El primero, en el que hacía una pequeña y muy personal descripción de mi acercamiento a la disciplina, [...]
Enero 8th, 2008 at 7:21 am
[...] torresburriel.com » Blog Archive » El proceso de arquitectura de información (I) (tags: arquitectura web ia informacion usabilidad diseño) [...]
Junio 26th, 2008 at 11:30 pm
[...] trabajo en este proyecto ha consistido en realizar la conceptualización del sitio, para de ese modo guiar el proceso de realineación, y siguiendo una metodología iterativa, [...]