Prototipos en papel (I)

Una de las cosas que más me inquieta en esto de la planificación y desarrollo de sitios web es el
constante debate que existe respecto de la fase del prototipado. Y digo que me resulta inquietante porque no termino de ver que exista una línea de trabajo más o menos común entre los sitios y autores que he consultado o investigado hasta el momento. No es que sea defensor de modelos únicos o unitarios de trabajo, ni mucho menos. Al contrario, está claro que en función del tipo de proyecto, de su alcance y de muchos otros factores, es más conveniente adoptar una metodología de trabajo u otra. Pero, quizá sea una sensación muy particular, creo que la fase de prototipado es una de las que más terrenos arcillosos tiene sobre sí a la hora de ser abordada.

Sin ir más lejos, un reciente debate abierto por Joaquín Márquez en su weblog, hablando del abordaje integral de un sitio web en lo que a experiencia de usuario se refiere, me permitió exponer públicamente uno de los debates que desde mi experiencia de trabajo estoy experimentando, y me viene al pelo comentarlo, pues en su origen está la fase de prototipado: ¿quién debe abordarla, el analista funcional de toda la vida, con perfil desarrollador, o un nuevo perfil que se responsabilice y cuente con la formación necesaria para entender la experiencia de usuario como un objetivo principal y estratégico de cualquier proyecto web? En ese punto la fase de prototipado tiene un papel esencial en lo que será la ulterior experiencia de usuario, con todo lo que ello conlleva. No es de extrañar, pues, que sea una fase esta que comento, delicada y casi diría que vital para una planificación y posterior desarrollo del sitio web que tenga todos, o al menos casi todos, los visos de resultar un trabajo que cumpla con las expectativas de los usuarios que son, al fin y al cabo, los que van a aprobar o a suspender el trabajo realizado.

Por eso, y por muchos debates, horas de reflexión y devaneo mental, creo que el tema de los prototipos, desde una perspectiva meramente operativa, debe ser repensado. Y ese proceso de re-pensamiento debe pasar por una vuelta a otros tiempos… por un ejercicio de apego a la definción formal del concepto, y, sencillamente, apagar el ordenador, tomar un boli y un papel, y ponerse a dibujar. Sobre el papel, con tachones, pruebas y todo tipo de anotaciones.

Pero ahora mismo es muy tarde, no me apetece dejar esto como un borrador, y mañana, con la luz del nuevo día, retomaremos el tema en una segunda parte del post.

Comentarios

  1. Y antes del papel está el pensamiento. El papel es casi el paint ese del tablet o la pizarreta electrónica. Lo más difícil es pensar, ver las cosas en el vacío.
    Vaya horas…
    se me comen los minimosquitos.

  2. Hoy he descubierto tu weblog y me he quedado muy bien impresionada con los artículos que he leído… te felicito.

    He llegado a él en la búsqueda de información sobre usabilidad, y particularmente sobre los estudios de usabilidad de comunidades virtuales, pero todo lo que he leído es de carácter general.

    Me gustaría saber si tienes alguna información al respecto?

    Gracias,

    Gladis

  3. ammm, aún medio dormida por el nuevo horario de verano he leído tu post…. y después de un ratin y medio en sueños recuerdo que el perfil de analista funcional en la fase de prototipado, como dices, era una persona encargada única y exclusivamente para eso, te hablo del año 99, no tenía ningún nombre específico, simplemente estaba allí y con experiencia no sólo en campo usuario sino también campo cliente que hacía que el proyecto llegara a buen puerto, todo ello con un papel delante, de hecho yo empecé así a aprender cómo desarrollar una Web, era lo principal y hasta mis bocetos eran sobre papel, me gustaban esos tiempos en que con el flexo, buena música y un papel delante se daban charlas de buen rato donde, comentando, se pensaba antes de abordar el proyecto, se analizaba eso sí, entre esa persona y la persona encargada del desarrollo final, lo hecho de menos, hoy en día se ha perdido ese “feeling” en parte, por lo menos en mi experiencia.
    sniff… tu post me hecho recordar…

  4. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que lo primero es coger un papel y un lápiz y plasmar las ideas que tenemos en la cabeza, independientemente de que forma de trabajo se aplique después…

    En cuanto al perfil que debería encargarse de esto, no creo que deba ser un nuevo perfil, o un perfil con conocimientos de otros, creo que deben ser varios perfiles los que participen y aporten a esta fase, ya que es la definición de todo el proyecto, y el proyecto es un conjunto de muchos factores o perspectivas.

  5. María: quizá no he estado fino cuando he hablado del perfil que debe abordar las tareas. Trataré de matizar un poco más. No me refiero a crear un nuevo perfil, en absoluto. Simplemente me refiero a que son los profesionales de la interacción los que deben abordar sin complejos todo el diseño de los procesos que van saliendo a medida que se realiza en análisis funcional.

    Lógicamente, los analistas “de toda la vida” deben seguir haciendo su trabajo, del que son expertos cualificados, pero lo que está claro, o al menos desde mi punto de vista, es que todo el diseño de los procesos que implican una interacción con el usuario, deben ser abordados desde la perspectiva del diseñador de interacción.

    Un placer este debate.

  6. Pixer: es que algo de eso del feeling que comentas hay en todo esto. Es, para mi, una de las claves de que todo esto d la interacción funcione.

  7. […] Hace unos dias he tenido que crear mi primer prototipo de web, espero probarlo en breve con usuarios reales, (m¡s informaci³n en Sidar. No sabia que herramienta usar, me habian recomendado Powerpoint y habia leido que seria mejor utilizar papel y lapiz, tambien estan las herramientas dedicadas a ese fin como Axure, que estan lejos de mis posibilidades econ³micas, ademas de ser un programa que requiere algunas horas de formacion para explotarlo en todo su potencial. […]

  8. […] y del tipo de proyecto que estés llevando a cabo, pero yo personalmente opino – y creo que no soy el único – que no hay nada más efectivo que emborronar unas cuantas hojas de papel. Y después ya veremos […]

  9. […] hemos contado que en el estudio nos encanta prototipar en papel, pero esta práctica tiene sus limitaciones: no puedes representar interacción y, aunque pueda ser […]

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