19 enero 2006

No lo he comentado hasta hoy, pese a ser gustoso de publicar las cosas nada más me llegan, pero es que quería tomar un poco, y digo un poco, de distancia desde que fui consciente de la aparición del texto que necesitaba para dejar de sentirme un bicho raro. En la intimidad, eso sí.

Y nada menos que es Zeldman quien viene a salvarme de un pensamiento que no se si hubiera podido soportar mucho más tiempo sin gritar hasta quedarme sin voz. No niego que en algunos giros verbales, en algunos comentarios dispersos por la blogosfera no me he podido resistir, o, simplemente, me ha salido lo que llevaba dentro… pero es que ya está bien. ¡Pero si hasta abrí una categoría en esta santa casa! Juro que no volveré a querer ser guay.

Zeldman ha tenido la grandísima idea de publicar Web 3.0. Un post en A List Apart donde con la sencillez que sólo haber conocido a Zeldman en vivo y en directo permite comprender y entender como natural, éste hace que la torre de papel llamada Web 2.0 se caiga con un simple soplo de aire fresco.

Porque sí, me estoy mojando. Creo que la web 2.0 es una patraña. Con todos los respetos por la cosa peyorativa que la palabreja parece tener, pero una patraña.

Patraña

Por fortuna, para quienes lo van a leer, alguien antes que yo se ha tomado la molestia en comentar el artículo de Zeldman. No puedo evitar citar una parte de la traducción que hace de las palabras de Zeldman.

A todos los que estais trabajando en un producto de software social con AJAX y Ruby, buena suerte, que Dios os bendiga y divertíos. Recordad que 20 personas más están trabajando en la misma idea. Asi que mantenedlo sencillo, ponerdlo en marcha antes que ellos y mantened el sentido del humor os hagais ricos u os arruineis. Especialmente si os hacéis ricos. nada es más desagradable que un multimillonario solemne.

Gracias a Ondas, cables, luces, cacharritos y cachivaches y su magnífico post llamado igual que el de Zeldman, es decir, Web 3.0.

No hace falta explicar mucho más.

Y que conste que no hay ni un ápice de desprecio a quienes están trabajando mucho, duro y bien en aplicaciones web sencillas, usables, con un importante componente social, etc. Pero eso no es web 2.0. Y el problema de que lo sea, es que se convierten en lo que no son. Es demasiado tarde para explicarme mejor.

Y mientras estoy acabando el post… ¿El fin de dospuntocero?. Tengo que hacer un comentario.

Comentarios

  1. esto me hace recordar un reciente post de Tecnorantes que decía justo lo contrario, jejeje http://www.tecnorantes.com/2006/01/16/web-20-solo-el-principio/

  2. Si es que para estas cosas del gurúsismo hay de todo 🙂

    Pero es de humanos meter la pata. Claro que no se si lo debo decir por mi o por el tal Hinchcliffe, jejeje. Ya se verá.

  3. Al final todo son modas. En los ultimos meses la moda era hablar de la web 2.0 y ahora la moda sera hablar del fin de la web 2.0….

    Mientras tanto el usuario normal no sabe ni que son los RSS, lo se porque cuando se lo intento vender a mis clientes a ninguno le suenan.

  4. De acuerdo en que se trata de modas, pero lo malo de esta moda es que está creando una burbuja, como la que se creó en su momento. Y después no quedará nada.

  5. No había visto el post de “Ondas, cables, luces, cacharritos y cachivaches”!

    Publiqué una traducción al español, se puede ver en http://denegro.com/2006/01/web-30.html

En Torresburriel Estudio trabajamos los procesos de diseño de producto digital para lograr los objetivos definidos junto con nuestros clientes.